Un joven, de 18 años y que sufrió un terrible accidente de tránsito, despertó tras estar 62 días en coma luego de que su hermano le dijo que iba a comer su plato preferido, el filete de pollo frito.
El milagroso hecho se produjo en la Unidad de Terapia Intensiva de Hsieh Tsung-hsin, en Taiwán. El muchacho, identificado como Chiu y residente del condado de Hsinchu, ingresó al hospital en julio, tras chocar con su moto scooter.
Los severos daños que padeció incluyeron un neumotórax, hemorragia de la arteria ilíaca común, hemorragias internas por fracturas en la cavidad abdominal y múltiples laceraciones en el bazo, riñón e hígado. Además, la mayoría de sus órganos internos estaban comprometidos.
A raíz de esto, el paciente pasó por el quirófano seis veces: tuvieron que hacerle una craneotomía, laparotomía, nefrectomía del riñón derecho, esplenectomía, embolización bilateral de la arteria ilíaca interna para detener la hemorragia, y enterostomía, entre otros procedimientos. Los expertos lograron estabilizarlo aunque cayó en un coma profundo. La enfermera que lo cuidaba declaró que durante la internación fue un "tira y afloja con el Dios de la Muerte".
En todo ese momento, su familia no lo dejó solo y rezó cada jornada para que pudiera salir de esa situación. En uno de esos momentos difíciles, 62 días desde su internación, su hermano se acercó a él y le comentó: "Voy a comerme tu filete de pollo frito favorito". Instantáneamente, los latidos de Chiu comenzaron a acelerarse, fue recuperando la conciencia de a poco y sus signos vitales se estabilizaron. La enfermera fue testigo del dicho por su hermano que generó la reacción del afectado. Días después, los médicos le dieron el alta al cabo de un tiempo.
Chiu volvió este fin de semana al hospital taiwanés para agradecerle al personal sanitario y como muestra de gratitud, el joven le llevó una torta al equipo de especialistas que lo trató y cuidó en los momentos más duros.
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