Se filtra agua de un edificio y la juntan en la pelopincho

Está en el subsuelo de la histórica Galería Jardín, en pleno centro.

Andrea De Pascalis

depascalisa@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- Como los baldes no alcanzaban para contener el agua sucia que brotaba de un caño, la solución fue una pelopincho. En un lateral del estacionamiento ubicado en el subsuelo de las torres de edificios de la Galería Jardín, y entre los autos estacionados, una pileta de lona se convirtió en el recipiente ideal para acumular filtraciones que caen de un caño.

La pileta, a la vista de todos, acumula el agua y se desagota a través de una manguera contra incendios que recorre gran parte del estacionamiento y que termina en un sumidero que lleva estos líquidos al sistema cloacal de la ciudad.

La pelopincho no es una novedad para los vecinos de este edificio ubicado en Avenida Argentina y Alberdi, el mismo que se prendió fuego en diciembre del año pasado. Aseguran que la pileta está ahí desde hace mucho tiempo y que en ocasiones el olor es “intolerable”.

Lugar: El edificio en cuestión está ubicado en el microcentro de la capital neuquina.

Denuncia

Como se cansaron de hacer reclamos a los responsables, ayer hicieron una denuncia pública y junto a la concejal del MPN María Eugenia Ferrareso y a la presidenta de la Unión de Inquilinos, Pamela Gaita, recorrieron el edificio y advirtieron otros problemas de seguridad que los tiene en alerta. Desde el Municipio se informó que están al tanto de la pileta y se hicieron varias actas de intimación por el tema (ver aparte).

“Ni bien subimos a la torre 3, nos encontramos que las mangueras contra incendio faltan en el quinto y tercer piso”, dijo Ferrareso, quien además se mostró sorprendida por el uso de la pileta pelopincho y el agua que se veía desparramada por el subsuelo del edificio.

260 personas

Son las que viven en estas torres que suman en total 65 departamentos. Tiene una galería de compras en la planta baja. Los dos primeros pisos son de oficinas y del tercero al 13 son departamentos.

“El Ejecutivo municipal tiene que controlar, tiene que estar y tomar las medidas necesarias, ya sea intimar o clausurar, pero tenemos que buscar los medios para evitar seguir pasando por estas situaciones”, dijo y recordó que estas torres se encuentran en pleno centro de la capital neuquina.

Los vecinos que ayer acompañaron el recorrido también estuvieron el día del incendio, el 7 de diciembre de 2015: “Nuestra mayor preocupación es que no vuelva a pasar lo que pasó, faltan las mangueras de incendio, tenemos el problema de la administración infiel que ya tiene una denuncia en la Justicia por usurpación de un espacio común de unos 400 metros. Todo a espaldas de los vecinos”, dijo una propietaria que prefirió no dar su nombre por temor a represalias.

Luego agregó: “Por ejemplo, en la torre 2 se rompieron cañerías y entre el quinto y sexto piso se inundó todo hace unas semanas. Eso lo arreglan, pero los temas más serios como las mangueras de incendios no”.

Torres antiguas: piden seguridad

La concejal del Movimiento Popular Neuquino, María Eugenia Ferrareso, dijo ayer que comenzó a trabajar en una ordenanza para readecuar los edificios viejos a las normas de seguridad que hace años no se exigían pero que hoy son fundamentales en las nuevas construcciones.

“Obviamente no vamos a pedir que se haga una nueva escalera, pero hay cosas de más fácil resolución que se pueden exigir. La idea es que en un plazo determinado todos las torres de la ciudad cuenten con normas mínimas de seguridad contra incendio”, indicó la edil de la oposición.

La Municipalidad había labrado 5 intimaciones

El subsecretario de Obras Particulares de la Municipalidad, Luis López de Murillas, dijo que desde diciembre del año pasado se labraron cinco actas de intimación que exigían que se reparara la precaria instalación que se hizo para desagotar los líquidos cloacales. La última se hizo el 16 de junio y se dio un plazo de 30 días hábiles.

El funcionario recordó que en los últimos meses de 2014 se solicitó al conservador de estas torres que presente los informes necesarios que certifiquen que funcionaba todo correctamente. El escrito que llegó a la comuna afirmó que todo estaba en orden: “No podemos tener un inspector en cada edificio”.

Un año después, la comuna recibió una denuncia anónima que afirmaba que no había agua en los tanques de reserva para abastecer las mangueras en caso de incendios. El Ejecutivo intimó al conservador a que lo repare. A los pocos días, el profesional a cargo de la seguridad del edificio envió otro informe que aseveraba que ya había agua en los tanques. En ese mismo escrito se mencionó que había una pérdida de agua y que se estaba usando una pileta de lona para desagotar.

“El 1º de febrero los inspectores vieron que estaba la pileta y que había una manguera contra incendio para sacar el agua. Se los intimó a no usar estas mangueras y encontrar una solución a la pérdida de agua. A las 48 horas se nos informó que las mangueras no estaban más. Volvimos el 16 de junio y nos encontramos con las piletas. Se volvió a dar un plazo, pero esta vez para que saquen la pileta”, explicó.

Recuerdo de un trágico incendio

El 7 de diciembre de 2015 en la Galería Jardín, un incendio que se originó en uno de los departamentos y que expandió el humo por todo el edificio provocó un caos en la mañana del fin de semana largo.

Aquel lamentable siniestro dejó un saldo de un joven muerto y unas 50 personas asistidas por personal de emergencia (algunas de ellas internadas) por inhalación de humo.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído