Se multiplicaron por ocho los donantes potenciales en la provincia

La ley Justina tuvo un fuerte e inmediato impacto en Neuquén.

Por Ana Laura Calducci - calduccia@lmneuquen.com.ar

La llamada ley Justina multiplicó por ocho la cantidad de donantes potenciales en nuestra provincia. Antes de la aplicación de esta norma, había 57 mil neuquinos en condiciones de dar sus órganos para salvar otras vidas; hoy son 460 mil. Ese salto fue posible porque ya no se necesita la aceptación por escrito para que un adulto que fallece ayude con un trasplante. Ahora, el proceso se revirtió: sólo se excluye a quienes manifestaron en vida su desacuerdo.

Hasta hace unos días, los médicos recurrían al Registro Nacional de Donantes (Renadon) para establecer si un adulto que fallecía podía dar sus órganos. En esa base de datos, que depende del Incucai, hay 57.578 neuquinos que indicaron que quieren dar vida y 22.727 que se expresaron en contra.

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Alrededor del 16% de la población adulta de Neuquén figura en el registro. Eso dejaba una gran incógnita respecto de la voluntad del 84% restante. En esos casos, debían decidir los familiares, en medio de una situación por demás dolorosa.

Con la ley Justina, que se reglamentó la semana pasada, el Renadon sigue vigente pero, además de los que aceptaron por escrito, se considera “donantes presuntos” a todos los mayores de 18 años que no hicieron el trámite ni a favor ni en contra. Para Neuquén, implica casi 400 mil personas, según las proyecciones de población.

Por eso, hoy la mayoría de los adultos de la provincia están en condiciones de ayudar con un trasplante.

El coordinador operativo del Cucai Neuquén, Matías Neira, explicó que nuestra provincia “adhirió automáticamente a esta ley” y aclaró que la norma deja la puerta abierta para el que se opone a donar y no alcanzó a registrarse.

“Si no figura en la base de datos, se le pregunta a la familia si charlaron el tema con esa persona, pero ellos ya no deciden como antes; cuando hay un testimonio de que quiso ser donante, aún con la oposición de los familiares, se respeta la voluntad individual”, detalló.

Comentó que la ley también clarifica cómo debe ser la comunicación con los familiares, “porque no se trata de producir una situación de tensión en un momento doloroso, una instancia intempestiva, sino un proceso donde el médico va informando las opciones con la evolución del paciente”.

En Neuquén, durante 2018, se hicieron 20 operativos de ablación, lo que marcó un récord en la relación entre donantes efectivos y cantidad de habitantes.

Esa proporción venía en aumento durante los últimos años gracias a las campañas informativas, y la nueva ley reforzará la tendencia.

Según el Renadon, el 73% de los que se anotaron como donantes en nuestra provincia lo hizo a través de un registro civil. En la ciudad de Neuquén, 15.053 personas dieron el sí por escrito para dar sus órganos.

Neira remarcó que, aunque ya no es un requisito obligatorio, “es importante hacer el trámite y dejar constancia de que estamos a favor, para facilitar la situación cuando nos toque ayudar a otros”.

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Se realizaron 20 operativos de ablación en 2018

El año pasado, los trasplantes de órganos mejoraron la salud de 35 neuquinos y, en varios casos, sirvieron para salvarles la vida. Además, dentro de la provincia se hicieron 20 operativos de ablación, lo que implicó la tasa de donaciones más alta del país en relación con el número de habitantes.

Aunque hay clínicas privadas que hacen ablaciones, la institución que más participa en este tipo de procedimientos es el hospital Castro Rendón. Allí, durante 2018, hubo siete trasplantes de riñón, tres con familiar vivo relacionado y cuatro cadavéricos.

Por otra parte, el 7 de enero se realizó en General Roca la primera ablación amparada en la ley Justina.

La ablación se practicó a una joven que en vida no manifestó estar en contra de la donación ni tampoco se negaba a que se utilicen sus órganos. Pero ante el requerimiento urgente de los médicos del Hospital de General Roca a la Justicia, el procedimiento de ablación pudo ser llevado a cabo.

En un trámite acelerado, la fiscal Graciela Echegaray presentó una solicitud a la jueza de Garantías María Gadano. Fundándose en la ley Justina, la magistrada dictó la aprobación.

Quieren mejorar la comunicación con los familiares

Según el dicho popular, “la ignorancia mata”. Cuando se trata de donación de órganos, una información mal transmitida puede provocar la pérdida de varias vidas. Matías Neira, el coordinador operativo de Cucai Neuquén, indicó: “Eso es un problema que tenemos y que queremos mejorar con la ley Justina, porque muchos procesos de donación se frustran por una mala comunicación”.

“En general, hay mucha desinformación con este tema y a veces la familia se niega a la donación porque piensa que el paciente todavía está vivo”, detalló.

Recordó que la donación es posible en una persona con diagnóstico de muerte encefálica, “que es totalmente irreversible porque ya no es paciente sino un cadáver, pero por ahí es difícil explicar los detalles técnicos a la familia, que ve latidos en un monitor, porque hay una máquina, y cree que todavía puede esperar otro desenlace”.

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