"Si vuelvo, me matan", dijo la novia saudita fugitiva

Rechazó casarse, renunció al islam y se atrincheró en Tailandia.

Tailandia. Una chica saudita, de 18 años, se rebeló y ahora teme por su vida. La joven rechazó casarse, escapó de su país, la detuvieron en las últimas horas en el aeropuerto de Bangkok, Tailandia, y se atrincheró en un hotel reclamando la protección de las Naciones Unidas: “Si vuelvo, me matan”, afirmó.

mmed Al-Qunun aseguró que sufrió violencia física y psicológica de parte de su familia tras negarse a contraer matrimonio y por renunciar al islam. Por eso, se tomó un vuelo desde Kuwait, donde las mujeres no necesitan autorización de sus “guardianes masculinos” para viajar como sí ocurre en Arabia Saudita, y arribó a Tailandia. Allí pretende reunirse con representantes del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). “Me voy a quedar acá hasta que la ONU me ayude”, tuiteó, junto a un video, desde el cuarto. En la cuenta de Twitter (que en pocos días superó los 50.000 seguidores) publican tanto ella como gente de su entorno.

Te puede interesar...

La joven viajó hasta Bangkok para reunirse con representantes del Alto Comisionado de las Naciones Unidas. Australia podría llegar a darle asilo.

“Se negaba a llevar hijab (velo islámico) y había tensión en asuntos religiosos. Rahaf es un símbolo de resistencia y mandarla a su país traería consecuencia dramáticas”. Phil Robertson investigador de Human rightsWatch en Tailandia

Rahaf estaba a punto de ser deportada porque un tribunal penal de Bangkok había rechazado un recurso presentado por la abogada Nadthasiri Bergman, especialista en derechos humanos. Pero el vuelo despegó a las 11:15, sin ella. “Si no quiere irse, no será expulsada en contra de su voluntad”, declaró el jefe de la policía de inmigración tailandesa, Surachate Hakparn.

“Si vuelvo, me matan. Estoy segura 100 por ciento de que me asesinarán apenas salga de una prisión saudita. Me voy a quedar acá hasta que la ONU me ayude”. Rahaf Al-Qunun saudita atrincherada.

De acuerdo con su relato, la detuvieron sauditas y kuwaitíes apenas llegó a la capital tailandesa y le confiscaron el pasaporte a la fuerza. La embajada árabe negó la acusación y advirtió que sus funcionarios estaban “en contacto con la familia de la joven”. Pero Rahaf remarcó que sus parientes la encerraron en una habitación durante 6 meses solo por haberse cortado el pelo. Y el servicio de inmigración tailandesa aseguró que se escapó de un matrimonio que le habían arreglado por conveniencia.

Para atrincherarse en el hotel del aeropuerto, colocó una mesa y una silla contra la puerta. “Estoy segura 100% de que me matarán apenas salga de una prisión saudita”, declaró Rahaf, quien quiere pedir asilo en Australia.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído