Tailandia: el rescate se complica por el mal clima

Enseñarles a bucear es la alternativa más concreta para los niños.

Ttailandia Las lluvias intensas y constantes hacen más complicada la evacuación de los 12 niños de un equipo de fútbol y su entrenador, quienes están atrapados en una cueva tailandesa desde hace diez días. Una de las cosas que hace todo más dificultoso aún es que, precisamente, se trata de niños. Por el momento, los rescatistas barajan varias hipótesis, una de ellas, enseñarles a bucear para que puedan salir nadando desde ahí. De uno u otro modo, no será algo fácil ni rápido.

Los socorristas están a la espera de la evaluación que hagan los médicos buzo que están junto a los chicos dentro de la gruta. La primera etapa es hacerles recuperar las fuerzas, puesto que no comen desde hace días, aunque su alimentación debe ser progresiva para evitar las náuseas. Luego comenzará el entrenamiento para recorrer más de cuatro kilómetros de estrechas galerías, varias inundadas, equipados con tanques de oxígeno. “Hacer submarinismo en las grutas es algo muy técnico y peligroso, sobre todo para buzos debutantes. Por lo tanto,quizás sea mejor asistirlos en la gruta hasta que puedan salir por otros medios”, cuestionó Anmar Mirza, coordinador de la comisión nacional estadounidense de salvamento subterráneo, y advirtió que un buzo experimentado necesitaría seis horas para recorrer esa distancia.

Los rescatistas hallaron numerosos pozos en la vertical de la gruta, aunque por el momento no se comprobó que alguno de estos pozos esté conectado con el lugar en el que están los niños y su entrenador.

La mejor vía sigue siendo la entrada desde donde están drenando agua para que baje la inundación dentro de la gruta (y el camino a recorrer buceando sea menor).

Además, no hay que perder de vista el aspecto psicológico de los chicos, quienes no sabrían nadar. En las imágenes filmadas por los rescatistas se ve que los niños perdieron peso. “Están mentalmente estables. El entrenador tuvo la presencia de ánimo para mantenerlos juntos”, explicó el buzo belga Ben Reymenants. La práctica de la meditación es común en este país budista, por lo que pudo ayudar a los niños a no entrar en pánico durante las largas jornadas de espera.

La primera etapa es alimentarlos, luego comenzará la práctica de buceo. Mientras, siguen drenando el agua de las lluvias que inundó el camino a la gruta.

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