Tony nació en Chos Malal el 7 de diciembre de 1953, pero de muy pequeño vino con sus padres a radicarse en esta capital neuquina. Realizó los estudios primarios en la Escuela N º 121
Cuando era muy joven ingresó a trabajar –año 1976- al Banco por recomendación del contador Rubén Bacci, quien esos momentos era síndico. Desempeñó sus tareas en la sección Mayordomía, cuando era jefe don Isidro Gavilán. Con su trabajo recorrió varias secciones en los que siempre demostró predisposición para desempeñar la tarea que le encomendaran. Luego de un año lo trasladaron a la Gerencia de Administración. Ahora, ya jubilado, continúa trabajando para el Banco, de quien habla como si fuera su casa.
Relata que el depósito que tenía el Banco era un galpón pequeño en la calle Edelman. Allí, paso a paso, comenzó a ordenar la documentación de cada Sucursal en cajas y los muebles usados que se llevaban al depósito, los restauraban y asentaban en una planilla para la información de patrimonio.
Es así como se formó este museo que rescató y rescata toda la historia de la institución: las primeras calculadoras, el primer libro de actas, de contaduría, máquinas de escribir, las radios que se usaban para la comunicación, entre tantas cosas.
Tiene un equipo de jóvenes, sus “muchachos” como los llama afectuosamente, que trabajan duro con él, en el transporte de los muebles y de las cajas que conforman este archivo. Con ellos también comparte otras actividades de deportes, como el fútbol, los asados, entre tantas.
El banco los equipó con una camioneta que los traslada a toda la provincia recorriendo las sucursales del BPN en el interior. Con motivo del cincuentenario han exhibido en la Legislatura y en la mayoría de las sucursales todo el museo, que muestra orgulloso a su monumento.
La amena charla con Tony y la pasión que pone en esta inmensa labor no sólo es un orgullo para aquellos a quienes nos apasiona la tarea, sino para todos los neuquinos, porque en esto se refleja cada paso dado en la entidad a lo largo de sus cincuenta años de vida.


