Un almacenero bajará las persianas por la inseguridad

En menos de 72 horas, los ladrones le cayeron en dos oportunidades.

Neuquén.- “Ya no voy a seguir con el comercio, en octubre cierro”, expresó angustiado un almacenero del coqueto barrio Santa Genoveva que fue víctima de dos hechos de inseguridad en menos de 72 horas.

La visita de los delincuentes fue la semana pasada, pero recién trascendió ayer cuando el hombre dialogó con LM Neuquén.

El miércoles pasado a las 23:05, Juan Carlos Figueroa, de 56 años, estaba atendiendo a una clienta en su almacén de calle Entre Ríos y Los Rosales cuando un hombre encapuchado, con guantes y armado entró al local.

“Me puso la pistola en la cabeza y me dijo ‘dame la plata’”, contó al tiempo que imitaba el gesto de la pistola en su sien.

El joven se llevó los 3500 pesos que había en la caja registradora y el celular del almacenero, que justo estaba arriba de la mesa.

3500 pesos en efectivo le robaron al almacenero tras ponerle una pistola en la cabeza.

“Le dije que toda la plata estaba ahí en la caja, que la sacara, pero que dejara ir a la clienta”, comentó Juan Carlos, y detalló que la mujer, que se había quedado en la vereda porque no se animaba a irse, vio cómo el joven se fue corriendo hacia el norte y dobló en la siguiente esquina.

“Andaba todo tapado, con gorra, con buzo deportivo y guantes de lana”, detalló el comerciante, quien además resaltó que esa misma noche se quedó a dormir en el local por miedo.

“Para que creyeran que había gente en el local, prendí todas las luces de afuera y activé la alarma de la camioneta”, explicó Figueroa, que ya está desgastado por la situación de riesgo que atraviesa para poder trabajar.

Tres días después, alrededor de las 21, un joven de aproximadamente 25 años entró al local. “Tenía la capucha puesta y un bulto en el bolsillo de la campera, como que algo escondía”, recordó Figueroa, y agregó que el supuesto cliente actuaba en forma sospechosa, ya que detrás de él entró un proveedor pero prefirió ser atendido después de este.

“Le pregunté en qué lo podía ayudar y me dijo atendelo, que se vaya”, contó. Ante la negativa del comerciante, el joven atinó a pedir una tira de pan, aunque después lo apuró: “Flaco, no tenés plata que me des”. En ese momento, Juan Carlos pensó que se repetiría la situación vivida 72 horas antes, pero el joven terminó huyendo y se subió a un auto que lo esperaba a unos pocos metros del local.

“No puedo bancar los aumentos”

Desde hace unos meses, Juan Carlos atiende solo su comercio. “Tuve que decirles a las empleadas que ya no podía seguir sosteniendo sus trabajos”, comentó el almacenero. El hombre trabaja 16 horas por día durante toda la semana, y pese a que el comercio tiene movimiento, la recaudación no es suficiente para solventar los costos de la inflación porque los vecinos compran sólo lo necesario.

“Para abrir todos los días necesito 50 mil pesos, contemplando que 12 mil serían para mí un sueldo como empleado y no me da”, detalló el almacenero, y afirmó: “En octubre cierro porque se me va a 15 mil el alquiler y no puedo bancarlo”.

Vecinos convocan a una asamblea

Preocupados por los robos en el barrio, algunos vecinos decidieron crear una página de Facebook que se llama “Vecinos de Santa Genoveva en alerta”, que día a día cosecha más seguidores. Desde avisos internos y consejos hasta denuncias por hechos delictivos se leen en esa página.

Ahora, la Sociedad Vecinal decidió convocar a una gran asamblea para debatir medidas conjuntas que se desarrollará la semana entrante. Aún no están definidas la fecha y la hora.

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