Un bosque está en venta a orillas del dique Ballester

Es un parque artificial de pinos que se lo atribuye una empresa.

Adriano Calalesina
adrianoc@lmneuquen.com.ar


Neuquén.- El paisaje dirige la imaginación hacia esos bosques tupidos, en zonas frías, como si fuese el norte de los Estados Unidos. Pero no. El bosque en cuestión está en Vista Alegre Norte, en el portal de ingreso a la provincia del Neuquén.

Se llama parque Victoria, en homenaje a la esposa de Manolo Enríquez, uno de los pioneros del desarrollo del pequeño poblado con la empresa Moño Azul SA.

La fracción de poco más de una hectárea, plantada con pinos de especie ponderosa y donde miles de familias van a disfrutar -tanto en verano como en invierno- está a la venta hace varios meses. El lugar está a orillas del dique Ballester, que une dos ciudades (Vista Alegre y Barda del Medio) en una historia común: el inicio del riego en el Alto Valle y el símbolo de la inmigración en ambas provincias.
La información de la venta fue confirmada por fuentes municipales y de un grupo de vecinos que se reunió con el intendente Gabino Jofré. De alguna manera mostraron su preocupación y no quieren que se venda "parte de la historia".

"No podemos permitir que esto se venda, es la vida que tiene el pueblo y su historia", dijo Provinda Hernández a LM Neuquén, ex concejal y hoy vecina que impulsa la resistencia a la venta del parque.
Según contaron, desde el año pasado, las tierras en cuestión son privadas y la empresa las puso en venta. El problema es que en 2006 se firmó un convenio de comodato de uso de ese lugar -donde se hacen fiestas y es usado por los vecinos como camping- por unos 99 años.

Reserva: Cerca del dique Ballester hay casas pero también mucha flora y fauna autóctonas.

Jofré, según los vecinos y fuentes dentro de la comuna, les dijo que tenía intenciones de "recuperar" el predio, que hoy parece estar a la deriva. Y que en ese trámite, le pidió ayuda al mismo gobernador Omar Gutiérrez.

El sitio tiene un valor incalculable. Hace años -antes de 1960- pertenecía a lo que se denominaba la estancia de Pedro Hardcastle, un inmigrante inglés que vivía entre médanos y jarillales, en lo que hoy se llama "la reserva", un grupo de islas contiguas al río Neuquén con vegetación y fauna autóctonas.
Con el tiempo, la estancia se vendió al grupo Moño Azul SA y el mismo Enríquez mandó a Juan José Lara y Juan Giménez a plantar las especies de pinos que fueron traídas especialmente desde el exterior.

"Antes no había pinos sino médanos. Esto era un reserva, donde había animales", contó Olga Giménez, hermana de uno de los trabajadores de esa amplia estancia ribereña.
El bosque artificial de pinos corre el riesgo de ser loteado, a menos que surja un milagro.

40 familias viven en Parque Reserva

Alrededor de 40 familias viven en el sector conocido como Parque Reserva, en la zona norte del dique Ballester. Algunas tierras son fiscales y otras pertenecen a una empresa. Los vecinos realizaron un reclamo al Municipio por servicios, ya que están colgados del servicio eléctrico. El reclamo aún no ha tenido una respuesta por parte de las autoridades.

Un lugar que los vecinos hicieron propio

En la década del 60 nació el parque Victoria, con especies de pinos traídas desde el exterior. La empresa Moño Azul fue parte del proyecto de forestación. El lugar está a orillas del dique Ballester.

Los vecinos se apropiaron del pintoresco parque. Lo utilizaron como balneario y, además, el Municipio de Vista Alegre lo promocionó como un atractivo más del portal de ingreso a la provincia de Neuquén.

La comuna hizo un convenio por 99 años de comodato con Moño Azul. Pero cuando la empresa se vendió, empezaron los reclamos por las tierras. En Catastro aún no está claro a nombre de quién están los terrenos.

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