Un rayo le arruinó la noche al sector gastronómico

Casi todo el centro de la ciudad y varios barrios se quedaron sin luz.

NEUQUÉN
Un rayo inoportuno, descolgado entre tanta pirotecnia climática, fue el causante del gigantesco apagón que se registró el jueves en horas de la noche y que se extendió hasta las primeras horas de la madrugada de ayer.

Después del calor insoportable, la falta de agua y luz y una temperatura máxima de 39 grados, miles de personas habían salido a la calle cerca de las 21, aprovechando los efectos de la lluvia de la tardecita que actuó como un bálsamo.

El centro de la ciudad de Neuquén se mostraba a esa hora como si fuera un feriado y los comerciantes del rubro gastronómico se frotaban las manos esperando a sus potenciales clientes.

Las calles todavía estaban húmedas y el aroma a lluvia y plantas mojadas se mezclaba con los olores de las cocinas, que ya comenzaban a servir los primeros platos. Pizzerías, confiterías, restaurantes, parrillas y cervecerías esperaban una noche de ventas soñada.

Pero las expectativas comerciales quedaron calcinadas de cuestión de segundos. Cerca de las 21:15, un rayo cayó en la Estación Transformadora Argentina, ubicada en el noroeste de Neuquén, y la ciudad se cubrió de sombras. Sólo el alumbrado público de algunos sectores y las luces de los centenares de autos que transitaban a velocidad de paseo iluminaban los frentes de los comercios, que a esa altura mostraban siluetas fantasmales que se movían nerviosas de un lado a otro. Eran los mozos y los propietarios o encargados de los comercios que no sabían qué hacer frente a semejante panorama de penumbras.

En algunos locales se activaban los sistemas de emergencia y un par de tubos con luces azuladas pálidas, casi mortecinas, generaban un poco de claridad, pero en realidad era imposible mantener un servicio en esas circunstancias. A los clientes que recién se sentaban se les decía –con más esperanza que información- que el corte no duraría mucho y que aguardaran un poco, que seguramente la energía volvería enseguida. Pero con el correr de los minutos, todo seguía en penumbras y la gente comenzaba a retirarse en busca de algún lugar que les ofreciera comida y que tuviera luz.

El problema era que casi toda la zona centro de Neuquén –salvo un par de cuadras- seguía a oscuras. El apagón se extendía inclusive hasta la costa del río Limay.
Recién a la 1:30 de la madrugada, los operarios de la cooperativa CALF lograron arreglar los daños que el rayo había causado en los equipos de la estación transformadora. Pero era tarde. La multitud que había estado paseando un par de horas antes se había ido a descansar. Los comerciantes lloraban su desgracia. Sólo un puñado, ubicado sobre Avenida Argentina, entre Belgrano y Roca, se mantuvo con luz y había logrado despachar comida y bebida al límite de su capacidad. El rayo había perjudicado a la gran mayoría y beneficiado a unos pocos.

"Los cortes de energía se sufren mucho. La principal fuente de ingresos de estos comercios suele ser durante el verano", dijo ayer a RTN Daniel González, presidente de la Asociación Hotelera y Gastronómica de Neuquén, quien todavía no había cuantificado las pérdidas por el incidente, pero aseguraba que, sin dudas, los perjuicios habían sido millonarios.

FRASES
"Fue una jornada perdida. Encima estamos viviendo una situación económica difícil".
Daniel González Presidente de la Asociación Hotelera y Gastronómica
"Trabajamos hasta las 5 de la mañana para restablecer la luz en toda la ciudad".
Fernando Garayo Presidente de la cooperativa CALF

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