¡Vale igual, Delpo! corazón valiente

¡Bravo! El tandilense se quedó con la medalla de plata al perder ayer ante Andy Murray, que le ganó 7-5, 4-6, 6-2 y 7-5 en la final olímpica.

Río de janeiro.- Juan Martín del Potro quedó a un paso de la gloria. En una semana inolvidable, la Torre de Tandil se agarra con fuerza a esa medalla plateada que brilla como el oro, aunque la real la exhibe sonriente Andy Murray, otra vez campeón olímpico (ganó 7-5, 4-6, 6-2 y 7-5) para la historia, ya que es el único en ganar dos veces consecutivas en singles.

Fueron cuatro horas y dos minutos de un tenis altamente emotivo con un Del Potro muy competitivo, recuperando sus mejores sensaciones, con las reservas físicas al límite, pero con un corazón gigante. Hay que tener agallas para ser capaz, en pleno proceso de recuperación, sacarse de encima un debut que hubiera hecho temblar a cualquiera (nada menos que el número uno del mundo, el serbio Novak Djokovic) y seguir con fe, para luego repetir hazaña con el mismísimo Rafal Nadal, hoy número 5 del mundo. Y quedar a un paso de hacer caer al también encumbrado Murray -el 2 del ranking-, enorme ayer con su tenis, por momentos mágico.

Murray fue ayer un muro que por momentos devolvía todo. Y el británico golpeó primero quebrando en el segundo game. Fueron cuatro quiebres en siete games. Hasta que en el 12º Murray aprovechó uno de los dos set point (el segundo) que tuvo a favor.

El segundo set comenzó bien para Delpo, que quebró de entrada, y con esa diferencia manejó el juego ganando con el 79 por ciento de sus primeros saques. Dispuso de un set point en el 5-3 con el saque de Murray, pero en el duelo en la red se impuso el británico. Manteniendo el servicio se llevó el parcial por 6-4.

En el tercero tuvo una bisagra que fue el sexto game. Dos dobles faltas del argentino y un par de malas decisiones le sirvieron el parcial en bandeja a Murray, que quebró dos veces al tandilense para ganarlo 6-2 en apenas 36 minutos. Del Potro quebró otra vez rápido en el siguiente parcial y encendió la ilusión. Pero falló en el servicio y sucedieron los quiebres, Murray primero igualó y luego se puso 3-2 arriba.

En ese momento, el argentino pidió trainer, desnudando que el cansancio ya era otro adversario. Paradójicamente, el tandilense sacó fuerzas de donde no tenía, tomó la delantera, llegó a servir para set, pero el escocés erró poco y además se vio favorecido por un mal fallo de un juez de línea que lo salvó de un quiebre cantado, obligando a repetir un punto que finalmente ganó. Antes de celebrar la victoria, estrechó en un abrazo a su vencido. Una postal que resumió un gran duelo y a un justo vencedor. El tandilense se va de Río de Janeiro con las mejores sensaciones: mejoró su actuación de Londres, en que logró el bronce, y la convicción de que el mejor nivel es posible. Salud.

Hay que agradecerle tanto tenis y tanto corazón

Mariano Hood. Integrante del equipo de Del Potro

Es una actuación descomunal, histórica de Juan Martín. Cuando pasen los días vamos a caer de lo que logró, jugando con Djokovic, la semifinal con Nadal y la final de hoy (por ayer) que fue un partidazo. Dejó la vida en la cancha, jugando de igual a igual con el Nº 2 y quedando a un punto de ir a un quinto set. No hay nada que recriminarle, hay que agradecerle por tanto corazón, por tanto tenis. Un orgullo. Estamos emocionados. El balance es más que positivo por la medalla olímpica, que es increíble. Después de muchos años volvió a lo más alto y esto le va a dar mucha confianza para volver donde merece estar.

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