Desde hace tres meses los vecinos del barrio Huiliches deben soportar los desechos cloacales que emanan por una tapa de una cámara rota en las calles Belgrano y Picún Leufú. Denuncian malos olores y basura de peligrosa procedencia.
En forma diaria, los vecinos de la zona deben soportar el agua que sale por allí. A veces con mayor o menor caudal, si bien el olor nauseabundo es una de las prioridades a resolver, la principal preocupación es la cantidad de residuos tóxicos que quedan en la calle: “No solo hay papel higiénico e hisopos por todos lados, hemos encontrado preservativos y hasta test de embarazo”, aseguró Carmen Galíndez, una de las vecinas del lugar.
“Nadie limpia eso. Si no lo sacamos nosotros eso se lo llevan los perros o las palomas y en estas épocas tan malas no es una buena idea que alguien se pueda enfermar por no arreglar una cloaca”, se quejó la mujer.
Los vecinos indicaron que han solicitado varias veces el arreglo de la cámara a EPAS y no han tenido respuestas. “No es la única cloaca que está desbordada en el barrio. Tampoco en la ciudad”, comentó a LMN.
La mujer teme que la gente “normalice vivir esquivando charcos de cloaca” y exige a las autoridades correspondientes que solucionen el problema “antes de que la situación sea peor”.
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