Viven al lado de la UOCRA y están hartos del miedo

Los vecinos del gremio la pasan muy mal con cada nueva balacera.

NEUQUÉN
Los vecinos de calle Alderete al 400 tienen miedo. En esa cuadra está la sede del gremio UOCRA, donde hubo dos tiroteos en menos de dos años. El último fue antes de ayer a la madrugada.

Cansados y con pocas expectativas de que las cosas se calmen, quienes viven en los alrededores empezaron a organizarse para exigir que el sindicato se mude a otro lado.

El lunes por la tarde, después de la balacera, hubo encuentros de vecinos para impulsar juntos el pedido de mudanza. Unos propusieron juntar firmas y otros no se animan ni a dejar su nombre en un papel.

Es que todos han visto cómo mataron a un hombre de 15 balazos sobre la vereda hace menos de dos años, a plena luz del día, sin que el funcionamiento de la sede gremial se alterara. El nuevo tiroteo del lunes a la madrugada reavivó el espanto guardado durante meses y barrió las esperanzas de que cese la violencia.

Una de las propuestas con mayor consenso es presentar las firmas al ministro de Seguridad, Jorge Lara. No hay más precisiones, salvo que todos acuerdan en que "esta violencia va a seguir", como comentó uno de los vecinos, que prefirió no identificarse.

Analizan juntar firmas para pedir la mudanza del sindicato. Aún recuerdan un asesinato en una vereda del barrio.

Norma es médica y está entre los que no quieren esperar un tercer tiroteo para actuar. "Hay otros gremios en el centro con los que no hay problema, como ATE o UPCN, pero este es de temer", recalcó. Agregó que, además de los enfrentamientos frente al sindicato, hace poco entraron a robarle. "Después hubo una manifestación acá, pasé caminando y vi que estaba ahí uno de los ladrones, que andaba suelto como si nada", contó.

Ayer, la sede sindical estaba cerrada. Había que anunciarse detrás de las rejas para que abrieran la puerta. En los alrededores seguían amontonados los cascotes de concreto que se usaron como proyectiles. No se ven chicos jugando y, frente al gremio, en línea recta, ya no vive nadie. Las dos casas tienen el cartel que anuncia que se alquilan.

Miriam, otra de las vecinas de la cuadra, explicó que además de miedo lo que sienten "es impotencia, porque con todo lo que pasó no se hace nada". Indicó que eligió vivir en una zona céntrica por comodidad y hoy está arrepentida.

El secretario general de la UOCRA neuquina, Víctor Carcar, se desvinculó de los enfrentamientos armados que ocurrieron en el gremio. Opinó que las agresiones de los últimos meses en las que participaron afiliados del sindicato se deben "a un mayor grado de violencia que está en todos lados y es por el consumo de drogas, que antes no existía".

Añadió que el gremio combate estas actitudes con controles sobre el consumo de estimulantes y campañas de rehabilitación. "Estamos señalados como un sector violento, pero llevamos ocho años de gestión tratando de cambiar eso; acá no andamos con armas", afirmó.

En la vereda junto al sindicato, aunque no quedaron rastros visibles, los vecinos siguen viendo al obrero acribillado el 9 de mayo de 2014, a las 11 de la mañana. Es una imagen que difícilmente puedan olvidar.

FRASES
"Es horrible, porque estás con los chicos. La otra vez que murió el hombre, cayó ahí nomás y yo estaba afuera con mi nene. Habíamos salido a comprar y se asustó muchísimo. Por eso quiero que se vayan".
Roxana Dueña de una vivienda en la vereda frente al sindicato
"Empecé a trabajar hace un día, pero sé lo que pasó y los vecinos me comentan que están muy asustados, dicen que se tienen que ir. Acá, la chica tuvo que cerrar el negocio".
Nelly Empleada de una panadería cercana
"Te da miedo que pasen estas cosas. El martes trabajé normal, sólo cerré un ratito cuando desalojaron, pero me da temor tenerlos ahí como a todo el mundo, más cuando ves dos o tres caripelas medio raras".
Facundo Vendedor de un mercado próximo al gremio


Carcar desmintió los disparos y la interna gremial

NEUQUÉN
"No son del sindicato, era gente de afuera y no hubo armas de fuego", afirmó ayer el titular de UOCRA Neuquén, Víctor Carcar. Dijo que el enfrentamiento del lunes se produjo entre desocupados vinculados al municipio de Cutral Co y la Policía, y que ellos no intervinieron.

Carcar deslizó que la agresión contra la sede de la UOCRA "puede tener un trasfondo político" porque "alguien les tiene que haber brindado ese tipo de logística de una trafic cero kilómetro". "Es gente que no tiene nada que ver con el gremio y fue un enfrentamiento de ese grupo con la Policía, nosotros no teníamos ninguna posibilidad de hacer nada", recalcó. Contó a su vez que el domingo le informaron que iban a atacar el gremio y que lo advirtió al gobierno provincial, "pero cometieron la falta de poner dos policías nomás; recién cuando les pegaron vinieron otros".

Insistió en que "no se encontró ningún arma de fuego y no hay huellas de disparos", además de que nadie denunció algún delito. "Lo único es resistencia a la autoridad", explicó. "(De los agresores) conozco a Luis Barros, un monotributista que trabaja para el municipio de Cutral Co arreglando escuelas y que hasta hace 6 meses era petrolero de Oil", afirmó.

La Justicia encontró municiones dentro del sindicato

NEUQUÉN
Desde el Ministerio Público Fiscal, se informó que se está investigando el enfrentamiento en la sede de la UOCRA y que, en el allanamiento de ayer, se secuestraron municiones calibre 9 y 22 milímetros, que estaban dentro del sindicato.

Aunque no existe aún un delito tipificado, el fiscal Horacio Maitini investiga un enfrentamiento entre dos bandos "con piedras, palos y disparos", según se detalló.

También se indicó que frente al edificio de la UOCRA encontraron "vainas de armas de fuego" que estaban en la calle.

El jefe de los fiscales, José Gerez, reveló ayer que un integrante del grupo que llegó desde Cutral Co era buscado por un intento de homicidio. Además, trascendió que el chofer que los trasladó habría declarado que fue contratado por el municipio de esa localidad.

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