Viven en un barrio cerrado pero están colgados de la luz

Reclaman porque no tienen los servicios básicos. Ya no saben a quién recurrir.

Neuquén.- Los propietarios del barrio cerrado La Castellana, ubicado en Valentina Sur, ya no saben cómo reclamar lo que les corresponde. Compraron un terreno para construir su vivienda, la mayoría lo logró a través de los créditos Procrear, pero se encontraron ante un hecho inesperado y sin respuesta: no cuentan con los servicios básicos, aunque cuando se les vendió el lote se les prometía hasta conexión a internet.

La luz es de obra y se corta todos los días a las 21 por una hora, muchos de ellos no tienen gas y no saben cuándo lo tendrán, y el servicio de cloacas es un misterio porque no saben dónde desagotan. Sospechan que podría haber una obra clandestina con conexiones ilegales.

“Tenemos luz de obra y estamos colgados como en una toma”, dijo Paola Tropan, una de las vecinas. “Todos los días se corta la luz porque hay alta demanda, los cables están húmedos porque van enterrados, hicieron las cosas mal y no están protegidos”, resumió.

“Todos los días se corta la luz porque hay alta demanda, los cables están húmedos porque van enterrados, hicieron las cosas mal y no están protegidos”. Paola Tropan Vecina que reside en el barrio La Castellana.

Aclaró que la Cooperativa CALF ya hizo su parte, pero la empresa que desarrolló el barrio no terminó la instalación. “Sólo en algunos sectores, pero desde CALF ya nos dijeron que no van a hacer la inspección hasta que esté en un ciento por ciento lo que tiene que hacer la desarrolladora”.

El gas es otro de los problemas que sufren quienes viven en este barrio cerrado, si bien hay un sector que tiene el servicio. Otro barrio que se edificó más tarde que La Castellana aún no lo tiene. El problema es el mismo, si bien Camuzzi cumplió con todo lo que le corresponde, la empresa a cargo del loteo no hizo lo suyo y la distribuidora de gas no puede habilitar el servicio si las obras no están terminadas. Los vecinos están pagando por mes más de 3 mil pesos en garrafas o tubos para pasar el frío de este invierno.

Las cloacas presentan otro inconveniente. Sospechan que podrían estar conectados en forma ilegal a algún lugar y sus líquidos cloacales contaminando. “El EPAS no entra a inspeccionar el barrio porque ellos no tienen pedido de la inmobiliaria Fidus para inspeccionar. Dicen que no tienen nada y no pueden entrar al barrio. Queremos que entren al barrio y nos digan”, concluyó la vecina.

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