El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y los políticos en varias partes del mundo exigieron ayer un aplazamiento de las elecciones en vista de la situación, después de que el Consejo de Seguridad de la ONU hablara esta madrugada de la imposibilidad de celebrar comicios libres y exigiera poner fin a los ataques y poner en libertad a los políticos de la oposición que se hallan presos.
El embajador de Zimbabwe en la ONU, Boniface Chidyausiku, aseguró que los comicios se llevarían acabo según lo previsto. Medios apuntaron que la condena al presidente de Zimbabwe, Robert Mugabe, fracasó por la oposición de un grupo encabezado por Sudáfrica.
Actualmente sólo hay un gobierno y es el de Mugabe, dijo el embajador de Sudáfrica en la ONU, Dumisani Khumalo, a la radio nacional, alegando que la ONU no puede elegir un gobierno para los zimbabuenses, mientras las críticas internacionales se sucedían.
«La situación en Zimbabwe podría empeorar de tal forma que desemboque en un genocidio y podría convertirse en algo así como otra Ruanda», dijo el alto funcionario británico de política Exterior y ex alto representante para Bosnia Herzegovina de la UE, Paddy Ashdown, en una entrevista con el diario «The Times» publicada ayer.


