A 10 metros del virus: la cuarentena de un joven que viajó con el hombre de Centenario

Un joven de 22 años, nacido en Choele Choel, habló con LM Neuquén y contó cómo fue el vuelo de repatriación que trajo al hombre de 70 años que murió este miércoles.

Alvaro Nanton - nantona@lmneuquen.com.ar

Francisco Hernández Bondesio se tiene que encerrar cada tres días en el baño, mientras dos personas con ambo, barbijo y lavandina le limpian la habitación. "La primera vez que los vi entrar, les quise hablar, era lo único que necesitaba", contó a LM Neuquén desde un hotel porteño en el barrio de Retiro en donde está haciendo cuarentena con todos los pasajeros del avión que el 25 de marzo trasladó al hombre de Centenario que murió por Coronavirus en las últimas horas.

Te puede interesar...

"Estoy muy tranquilo porque no tengo ni tuve ningún tipo de síntoma",dijo el joven de 22 años de Choele Choel, aunque asegura que trae consigo un pequeño dolor de garganta del frío alemán. "Sinceramente, mi primera reacción fue bronca. ¿Cómo una persona va a ser tan irresponsable de viajar con el virus, con la posibilidad de poder infectar a todo un vuelo?", agregó acerca de quien había ocultado sus síntomas para poder volver al país. Pero también despeja el enojo: "No tuve trato con él, no lo conozco y en parte me da pena que un hombre se muera. Pero se expuso su falta de empatía".

Este miércoles en la mañana, dos médicos le tocaron la puerta de su habitación y le hicieron el hisopado: "Es molesto, pero me sacaron dos muestras y me dijeron que dentro de 48 horas me dan los resultados". Con tranquilidad, repitió que está convencido de que no padece la enfermedad, ya que no presentó ningún síntoma, pero no sabe si les hicieron más test al resto de los pasajeros. "Seguro que sí", agregó.

Francisco viajó doce horas a 10 asientos del vecino de Centenario. Estuvo durante todo el vuelo a solo metros del virus, pero "no tiene miedo" y detalló su viaje.

Vuelo positivo

Hacía un mes y medio que se encontraba dando vueltas por Europa y vio la necesidad de volver en medio de la expansión del virus a principios de marzo. “Observé que las aerolíneas estaban empezando a cerrar vuelos y que la situación se volvía un poco tensa”, describió.

“Lo único negativo que tengo para decir a Aerolíneas Argentina es la atención al cliente que tuvo”, criticó Francisco y contó que en un primer momento le fue muy difícil comunicarse con alguien de la empresa. Él estaba en Barcelona sin saber qué hacer y ante la falta de respuesta, se tomó un tren y se fue a Madrid, capital de España.

“Ahí me tuve que pelear un poco, la situación era tensa en el mostrador de Aerolíneas, pero me dijeron que me iban a mandar al mail el pasaje. Y cumplieron, aunque se retrasaron dos días, pero me llegó todo perfecto”, resumió, y aclaró: “El servicio y el trato que después tuve con la empresa fue muy bueno, desde cómo nos hablaron, hasta la comida y toda la seguridad que nos brindaron”.

Aerolineas.jpg

Una vez en el vuelo y luego de repartir una sola vez la comida al inicio del viaje Madrid - Buenos Aires, el nacido en Choele relató: "A la hora o un poco más, una persona se empieza a sentir mal. Estaba a unos diez asientos míos. Pidieron un médico por el altoparlante y aparecieron cinco. Luego quedaron dos que se encargaron de asistirlo".

En ese momento, el avión se "revolotea" un poco y varios pasajeros sacan fotos de la situación, pero rápidamente la tripulación pone calma y dice que “tiene problemas cardíacos” y la tensión del vuelo baja.

"Yo medio que me desenchufé de la situación y todos los pasajeros también. Si bien estaba cerca, no me alertó nada más. Amagaron con bajar en Brasil, pero dijeron que se iban a apurar y llegamos una hora antes a Buenos Aires", se sinceró.

"Una vez que llegamos a la madrugada, bajaron primero al señor y a su mujer. Luego a quienes tenían al lado. Y al resto nos tuvieron dando un par vueltas, nos controlaron la fiebre y agarramos los equipajes y nos fuimos en tres colectivos a este hotel”, complementó Francisco, y concluyó: “Desde ese 25 de marzo a las 9 de la mañana que entré a la habitación, no salí, ni me asomé por la ventana y a los únicos que vi fueron a médicos y a quienes limpian”.

¿Cómo es estar en cuarentena cuando el virus te pasó tan cerca?

Francisco se asombra por el lujo de la habitación: “Creo que nunca más voy a estar en un hotel así”, y describe: “Acá tengo todo, televisor, heladera, médicos todo el tiempo por si me pasa algo”.

Viste hotel coronavirus.jpg
Vista desde la habitación de Francisco en el barrio porteño de Retiro.

Vista desde la habitación de Francisco en el barrio porteño de Retiro.

Si bien las características cumplen con todas las cosas indispensables, el joven lo tiene claro: “Estar encerrado sin tus cosas, sin poder abrir la ventana, se vuelve complicado”, y asegura: “Te falta hablar con alguien cara a cara, necesito poder tocar a alguien o usar las cosas de uno”.

Habitación-Hotel2.jpg

Hace una semana que ingresó y asegura que “nunca sintió miedo”, pero sí mucha ansiedad: “Uno tiene que estar tranquilo, pero dan ganas de salir y sé que no puedo. Y la falta del calor humano se siente”, y desarrolla: “La primera vez que me vinieron a limpiar, que yo no sabía bien cómo era, entraron con ambo y barbijos y lo primero que atiné a hacer es a hablarles. Y su respuesta fue que me encierre en el baño, que era por protocolo”.

Continúa: “Y como soy un poco pesado, desde el baño les hablaba y ellos siempre con mucha distancia”. Luego de limpiarle la habitación con lavandina, lo hacían salir del baño y se tenía que ir a una de las esquinas más alejadas de la habitación, mientras terminaban.

A su vez, le cambiaban las sábanas y las toallas. Este proceso se realiza cada tres días, y es el único momento en que puede sacar charla con alguien: “Porque ni a la persona que viene cuatro veces al día a traer la comida la puedo ver. Él deja el plato en el suelo y me toca el timbre”.

Habitación-Hotel-1.jpg

Francisco está convencido de que “esto es momentáneo”, de que pronto pasará todo, mientras él utiliza mucho las redes sociales, pone su basura en la puerta de su habitación y cada tres días se encierra en el baño.

“Cómo extraño mi rutina normal, ordenar mi departamento”, se sincera mientras describe su futuro: “Hace varios meses lo tengo en la cabeza y cuando esté en mi cocina me voy a hacer una buena tortilla de papas con bifes. Es lo estoy deseando hacer cuando salga de este lugar”.

Este joven de Choele Choel, como más de 40 millones de personas, están en cuarentena: "Es difícil, como el aislamiento que todos estamos haciendo, pero se complica un poco más la soledad. Ojalá que todo vuelva a la realidad".

LEÉ MÁS

Murió el vecino de Centenario que ocultó síntomas de Covid-19 en pleno vuelo

Coronavirus: hay 79 nuevos casos en el país y ya son 1133 los infectados

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Lo Más Leído