En otra nota comentamos que el Barcelona a pesar de todo, es súper dependiente de Lionel Messi. Aunque se diga cualquier cosa y aunque el orgullo en las oficinas del club a veces bloquee el juicio, no hay discusión en que el Barcelona es Messi.
También hemos comentado que cuando el Barcelona está bien es porque Messi anda volando, así como también es cierto que cuando el 10 se encuentra mal, el resto del equipo pareciera estar desengranado en la cancha. Pero, cuando Messi no está en la cancha, el Barcelona no tiene ningún tipo de salvación. Leo ha faltado a pocos partidos y el Barcelona en la mayoría de ellos, se ha visto como para hacer una película de terror.
Messi pasó seis días en Argentina, viajó a su casa natal para pasar la nochebuena junto a su familia, y a pesar de tener permiso hasta año nuevo, La Pulga volvió a Barcelona el 29 de diciembre y lo primero que hizo tras salir del aeropuerto fue irse al Camp Nou para ver a su equipo jugar la última fecha del 2020 contra el Eibar. Pero el resultado a Messi no le gustó para nada.
Un capitán de verdad. Allí, vio y sufrió con el Barcelona, que volvió a dejar puntos en el camino y la Liga ya es casi una utopía. Casi lo pierde, porque el Eibar ganaba, pero lo empató con el gol de Dembélé. Igual, sabe a poco. Para colmo, Braithwaite erró un penal y luego le anularon un gol por VAR.
Sobre el cierre, las cámaras enfocaron a Leo, que se mostró entre bajoneado y enojado por el nivel y el resultado del equipo. Un "no" con la cabeza y a otra cosa; mientras, sigue recuperándose de una molestia en el tobillo derecho y el viernes 1° de enero deberá presentarse en la Ciudad Deportiva.
"En la primera parte nos costó bastante tener pases verticales entre las líneas, desde atrás nos apretaron bien. A veces necesitamos demasiado tiempo de buscar al hombre libre, con muchos pases para atrás y en vez de más arriba. Hicimos un cambio de sistema para tener cuatro atrás contra los tres de arriba del Eibar, había más juego, al final creo que hemos tenido suficientes oportunidades de marcar más, pero el empate no es justo. Nos pasa demasiado que el resultado no es justo. Hacemos cosas mal, un error nos costó un gol, no es para culpar a nadie porque todo el mundo puede tener fallos, pero son en momentos claves", comentó Ronald Koeman, Entrenador del Barcelona de Messi.








