Neuquén. Gabriel Arias sigue experimentando sensaciones nuevas y fascinantes en Racing. El lunes por la noche, en la goleada ante Godoy Cruz, el arquero neuquino fue ovacionado por primera vez desde que está en la Academia. Fue en la espectacular tapada al Morro García, que permitió sostener el 1 a 0 parcial (enseguida Racing aumentó y terminó ganando 3 a 0).
Ahora, el ex arquero de Defensa y Justicia disputará el sábado su primer clásico de Avellaneda, en un partido en el que el equipo de Eduardo Coudet se juega mucho a falta de seis fechas de un torneo que lidera junto a Defensa y Justicia.
Hasta ahora, Arias enfrentó a los dos más grandes. Tres veces a River, dos por Libertadores, y una vez a Boca. Y el saldo no es demasiado positivo, ya que ante el Millo perdió dos veces (3-0 en el Monumental en la revancha de octavos de final y el reciente 2-0 por la Superliga) y con el Xeneize igualó 2 a 2 tras ir ganando 2 a 0 la Academia. Al otro grande al que Arias nunca enfrentó es a San Lorenzo, ya que una lesión lo marginó del triunfo 2 a 1 por el torneo en el que atajó Javi García.
De este modo, Gaby Arias continúa viviendo cosas nuevas en un grande del fútbol argentino.
Licha y las razones del abrazo “El abrazo con el Chacho no fue en contra de Centu, no tengo nada con él. Fue un abrazo de apoyo al Chacho. Le quise demostrar al Chacho que el grupo está con él. En lo personal, considero que muchas veces es un entrenador duramente criticado y, a mi entender, la mayoría de las veces es injusto”, explicó el referente de la Academia ayer en conferencia de prensa.
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