Aunque no brilló, al Huevo hay que darle la derecha
Neuquén
Con tal de jugar en la Selección, el pibe que en los potreros de Zapala soñaba con ponerse la celeste y blanca seguramente hubiera aceptado hacerlo en cualquier puesto de la cancha. Le tocó desempeñarse por la derecha del mediocampo, en una posición que no maneja tan bien como la franja izquierda, con el perfil y la cancha cambiada, lo que lo perjudicó notoriamente.
Jorge Sampaoli apostó por Marcos Acuña, lástima que no lo ubicó en su banda natural, y de esta manera lo expuso y condicionó. Por eso, aunque no brilló, al Huevo hay que darle la derecha, ya que en medio de las dificultades estuvo casi una hora en el campo en su primer partido oficial como titular con la celeste y blanca, y nada menos que en el mítico estadio Centenario de Montevideo ante Uruguay por Eliminatorias.
“A espacios tan reducidos, se le complicó un poco. Un jugador muy intenso. No es su mejor perfil pero en Racing lo había hecho bien ahí”, explicó Sampaoli, luego.
Con su voluntad, a Acuña no le alcanzó para sobresalir. En el primer tiempo pidió la pelota desde el vamos, en una demostración de carácter, pero no tuvo profundidad. Le costó hacer pie al jugador del Sporting Lisboa en una zona inusual para él. Sin gravitar en ofensiva, se animó a los 26 a probar al arco, pero su derechazo, luego de que Di María le devolviera un pase, se fue por arriba del travesaño. En materia defensiva, se esforzó mucho en la recuperación para tapar las subidas de los uruguayos. Y en los córners marcó a Luis Suárez.
La peor versión del Huevo, con escasas y no muy lúcidas intervenciones, fue en el complemento. Dos veces lo traicionó el perfil. A los 2 minutos no pudo controlar bien y allí se generó una contra y en una de las jugadas siguientes no resolvió bien en ataque. Y a los 15 lo reemplazó Lautaro Acosta. ¡Bien igual, Huevo!.
El uno por uno
La actuación individual del resto del equipo
Sergio Romero. Tuvo más trabajo en el PT y dio un rebote peligroso sobre el final.
Gabriel Mercado. Estuvo incómodo, vio la amarilla y no estará contra Venezuela.
Federico Fazio. Como toda la defensa, la pasó mal en el primer tiempo.
Nicolás Otamendi. Fue superado en su banda y quedó expuesto en las contras.
Lucas Biglia. Aportó poco en ofensiva y Argentina sintió la falta de volumen.
Guido Pizarro. Preocupado por la defensa, escaso aporte en el juego.
Ángel Di María. Impreciso en la última estocada. En defensa tuvo sacrificio.
Lionel Messi. El mejor de Argentina. Las jugadas más claras pasaron por sus pies.
Paulo Dybala. Intentó conectarse con el juego, sólo logró crear pelotas paradas.
Mauro Icardi. No le llegó el balón. En la única que tuvo, definió incómodo.
Lautaro Acosta. No aportó un extra desde el banco, se acopló a la monotonía del resto.
Javier Pastore. Al igual que Acosta, su aporte fue insustancial.
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