Barrendero "loco" atacó a su sobrina y a una familia

Empastillado, causó pánico en el barrio Piedrabuena de Cipolletti.

Empastillado y fuera de sí, un joven barrendero de 21 años atacó a su sobrina de un año y medio con un cuchillo y después tomó de rehén a toda una familia amenazándola con una botella rota. La Policía logró detenerlo tras protagonizar un vergonzoso blooper que incluyó balas de goma contra una de las víctimas.

El pánico se apoderó durante la madrugada de ayer del barrio Luis Piedrabuena de Cipolletti. Todo empezó en el interior de una casa cercana a Alberdi y Paraguay, cuando un joven comenzó a insultar y agredir a sus familiares.

Minutos antes había estado jugando con una PlayStation sin problema. Pero al regresar del baño, donde habría consumido drogas, su actitud fue sumamente violenta.

Ante la mirada estupefacta de su propia hermana Gabriela, le arrebató a la hija de un año y medio y se dirigió a la calle. La mujer poco pudo hacer y sólo le rogaba que dejara a la niña. También quiso intervenir el padre, pero el agresor mantenía a la menor amenazada con un cuchillo en la garganta y se alejó casi una cuadra, donde la dejó tirada.

El padre de la beba fue el primero en socorrerla y la propia familia la llevó al hospital para que fuera revisada.

En tanto, los vecinos que vieron lo que pasaba avisaron de inmediato a la Policía.

Papelón y detención
Rápidamente, el barrio se llenó de policías que comenzaron a perseguir al joven, que huía por los techos de las viviendas.

Tras los pasos del barrendero, llegaron a una casa en Naciones Unidas y Juan XXIII. En el interior, el atacante se había encontrado con una joven y su bebé de seis meses, al que estaba amamantando.

Sin mediar palabras y de manera impune, los atacó a trompadas, mientras la mujer gritaba de manera desesperada pidiendo ayuda.

La pareja de la mujer acudió de inmediato, pero se encontró con la Policía adentro del lugar. Los agentes lo confundieron, y le dispararon con balas de goma en las piernas, creyendo que él era el agresor.

La confusión fue aprovechada por el atacante, que rompió una botella que había sobre la mesa e intentó matar a la madre y su bebé.

Con el coraje propio de una madre que intenta proteger a su cría, Yarella pudo mantener a resguardo a su bebe Santino (6 meses) y alcanzó a protegerse con el brazo derecho, aunque no pudo evitar varios cortes en el rostro y en las piernas.

Finalmente, después de la papelonera confusión, los policías de la Unidad 24 lograron detener al barrendero.


Presos del terror
"No quiero volver al barrio"

Yarella vivió experiencias violentas, como asaltos, pero nunca había atravesado una situación tan dramática como la que le tocó vivir ayer en su propia casa.

De manera muy gentil, atendió a LM Cipolletti para contar en primera persona lo que le pasó, y, aún aturdida, se sobresaltó cuando escuchó caer un objeto de hierro al piso. Por un pedido de ella, su familia buscó otra casa, adonde se mudará con su hijo.

Y con inocultable miedo, aseguró: "No quiero volver al barrio".

El bebé al que defendió aferrándolo con el brazo izquierdo se llama Santino. Tiene seis meses.

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