La crisis sanitaria, social y económica que generó la pandemia de coronavirus incrementó el interés de las personas que viven en el Alto Valle por la biodescodificación, una terapia alternativa que desde hace tiempo viene sumando adeptos. La práctica, originada por los médicos Ryke Hamer y Christian Flèche, busca encontrar el significado emocional de las dolencias con el fin de promover su sanación.
La ansiedad, los ataques de pánico, la falta de certezas en relación al futuro inmediato, el miedo y la soledad fueron los principales motivos de consulta durante la cuarentena. Así lo aseguró Mariángel De Auta, quien comenzó a oficiar de terapeuta en 2014, a partir de su paso por Humano Puente, el Instituto Scharovsky y su formación en Descodificación de rostro con Elizabeth Gamarra y Coach Dental con Conrado Dominguez Eisen.
"Las consultas en época de pandemia se incrementaron, hay muchas personas que necesitan ser escuchadas. El mundo se detuvo y nosotros tuvimos que detenernos. Vivimos tiempos de cambio, de agitación e incertidumbre. La situación nos ha forzado a volver a nuestro interior, a compartir una mesa en familia, a cocinarnos, a hacer los deberes con los hijos, ver qué modificamos en nuestras casas. En ese sentido es una oportunidad de empoderarnos, de derribar el miedo, de renovarnos. No hay que olvidar que nosotros creamos nuestros días y que tenemos el potencial de poder modificar nuestra conductas, de poder decidir, de ser prioridad", enfatizó.
Más allá del contexto actual, la especialista indicó que un 70% de las personas que llegan a consulta, lo hacen con un diagnóstico médico. "Muchas transitaron por muchos tratamientos, pasaron por muchos médicos y no terminan de mejorar. Quizás están mejor un tiempo y luego vuelven a repetir la misma patología, el mismo síntoma o la misma situación incómoda. También hay otro porcentaje que reconocen que algo en ellos vibra mal, aunque eso no se traduzca en una dolencia física o una enfermedad. Esto puede ser porque se sienten solos, abandonados o porque se dieron cuenta que sus relaciones son un poco tóxicas y que buscan gente con los mismos patrones. Otros sienten que necesitan modificar algo y evolucionar espiritualmente", agregó, antes de explicar en qué consiste esta terapia alternativa.
"La Biodescodificación es el arte de acompañar a la persona para encontrar la emoción oculta asociada con el síntoma que presenta, con el fin de descodificarlo y promover así la curación y su transformación. Es una metodología para que la persona tome consciencia plena de su situación, el origen de su padecimiento, de la historia repetida que se ha ido traduciendo en su vida mediante diferentes síntomas porque está anclada en un patrón y en una forma de pensar", remarcó.
"No debemos olvidar que estamos llenos de emociones, de vivencias que traemos antes de ser concebidos. Muchas veces bloqueamos esas emociones que aparecen (como el abandono, la soledad, la desvalorización) y nuestra vida sigue a ritmo veloz y nos postergamos porque debemos solucionar problemas económicos, laborales, situaciones cotidianas a nivel familiar. Sin embargo, en algún momento nuestro cuerpo nos llama la atención. Esto sucede reiteradas veces pero no nos detenemos, hasta que el llamado de atención es mucho más fuerte", subrayó la terapeuta, para luego poner el foco en las herramientas con las que procede al análisis.
"La biodescodificacion se trabaja a través de ciclos biológicos memorizados y del estudio del árbol genealógico ya que hay muchas enfermedades que se repiten de generación en generación, así como secretos de familia, mandatos y creencias que conservamos de nuestros ancestros, que son necesarios cortar para que no vuelvan a repetir. En casos en los que la persona está muy bloqueada por un trauma, también lo trabajamos con la hipnosis para que se relaje, abra los campos del inconsciente y la información baje", precisó, al tiempo que destacó la gran cuota de psicología trae aparejada la práctica. "Actualmente muchos psicólogos adoptaron técnicas de biodecodificación. Incluso, muchas de las personas que me consultan, realizan paralelamente su terapia psicológica y en muchos puntos estamos de acuerdo en los niveles de análisis", manifestó.
La Biodescodificación es el arte de acompañar a la persona para encontrar la emoción oculta asociada con el síntoma que presenta
Sin embargo, Mariángel aclaró que la biodescodificación es sólo una herramienta más, complementaria a la medicina tradicional y a la terapia psicológica, pero que no busca reemplazarlas. En ese sentido, remarcó que esta propuesta contribuye a hacer un abordaje holístico para dar respuesta a la dolencia de la persona. "Quien hace biodescodificación no tiene por qué dejar de acudir al médico. El plus es que con la bio va a poder desentrañar la emoción tóxica que se despertó en algún momento y que algo está avisando", argumentó.
Consultada sobre quiénes pueden hacer este tipo de prácticas, Mariangel expresó: "Toda persona que quiera tomar consciencia de una situación que se le presenta como una enfermedad o dolencia emocional". No obstante aclaró que si la consulta tiene que ver con un chico menor de 16 años, el trabajo se hace con los padres. En tanto, a partir de esa edad, la terapia es posible, aunque siempre con consentimiento de los adultos que estén a cargo del adolescente.
La videollamada, un puente en tiempos de cuarentena
Tal como hicieron muchos profesionales de la psicología, Mariángel adoptó la videollamada para poder dar respuesta a la demanda ante las medidas de aislamiento social. "Como se incrementaron las consultas, empecé a atender de esta manera. Este es un momento de ser puente y de ayudarnos entre todos. Debo reconocer que al principio pensé que no iba a poder llegar a la persona como cuando la tengo presente, pero no es así", dijo aunque advirtió que "en forma presencial, cuando uno hace una pregunta y va a lo profundo, la persona no tiene manera de escaparse", algo que puede llegar darse con la videollamada.
"Quizás a veces no está tranquilo en un lugar, los ruidos. Muchas veces contiene el llanto y la necesidad de desahogarse. Cara a cara muchas veces puede mediar un gesto o un abrazo de contención", diferenció.
Respecto a los prejuicios en torno a la biodescodificación, la especialista señaló que se derriban en los primeros minutos de la consulta. "Una observa a la persona, ve cómo se sienta, si está tensa, relajada, escucha el tono de voz.. Para que la persona no entre con ese escudo, yo siempre aclaro que esta herramienta no juzga ni critica, entonces ahí la persona se relaja. Yo trato de hacer empatía para saber cómo se siente, para poder ayudar y para que la persona no se ponga en plan de víctima porque no es el mundo contra mi. El secreto más lindo es que cuando la persona se descubre y se da cuenta que pasó mucho tiempo sin hacer lo que más le gustaba", resaltó.
Especialidades: biodescodificación de rostro y dental
El universo de la biodescodificación incluye el análisis dental y de rostro. "La cara es el lugar de nuestro cuerpo que habla por sí solo. A partir de él se pueden conocer aspectos que van más allá de ver si la persona está contenta, triste o enojada. En nuestro rostro se graban vivencias, así como la reflexología lee el mapa de nuestro órganos corporales en los pies. Un lunar, una manchita, las ojeras, el volumen de los labios, los párpados caídos, las cejas, hablan de nuestras vivencias y de nuestro estado. Por ejemplo: las personas con características negativas, que están siempre criticando o disconformes, tienen gestos muy caídos. Y una vez que vos trabajás con la persona y le das herramientas para que no vea la vida de esa manera, su rostro se empieza a modificar", aseguró Mariángel.
En relación a la biodescodificación dental, explicó: "También se conoce como coach dental y en algunos lugares de Europa comenzaron a implementarla. Hay gente que antes de ser tratada por el odontólogo pasa por una terapia. Los dientes son los fusibles de nuestro cuerpo, cada uno está conectado con un órgano. Son también el discoduro de nuestra alma. Muchas veces se nos parte un diente en el momento menos esperado y eso tiene una respuesta porque está conectado con algo que nosotros estamos viviendo. Lo ideal es que se trabaje en equipo con el odontólogo porque la persona es un todo", concluyó.
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