Briceño: "No entiendo por qué tanto odio de mi hija"

La jueza de Junín habló de la acusación que le hiciera por apropiación.

NEUQUÉN

“Para mí está enferma, no sé por qué hizo todo esto”, afirmó Raquel Briceño, la jueza de Paz de Junín de los Andes, sobre su hija, Sonia Manzini, quien la denunció de haberse apropiado ilegalmente de ella, como también de su hermano y su primo, durante la última dictadura militar.

La funcionaria judicial, de 73 años, rompió el silencio y aceptó hablar con LM Neuquén luego de que el martes se difundiera que los estudios genéticos determinaron que la denunciante es hija biológica de Briceño y del sargento retirado del Ejército Roberto Manzini.

Sonia Manzini dudaba de su identidad tras descubrir que su hermano, Julio Rafael Manzini, y su primo, Raúl Celso Barizoni, habían sido apropiados de sus identidades, hechos por los cuales estaban involucrados Briceño y su esposo, como también Julio César Quiroga, por ese entonces juez de Paz de San Martín de los Andes.

“Imagínese el daño que me hizo esta situación. Cualquier madre sabe el sacrificio que es llevar a un hijo en su vientre, criarlo con el mayor amor posible, y eso es lo que le hemos dado. No entiendo por qué tanto odio, quizás el único odio que pueda tener contra mí es que por mi trabajo no le haya brindado el tiempo necesario a mi hija. Pero le he dado todo, incluso he criado a sus hijos”, describió Briceño.

Afirmó que la denuncia realizada por Sonia en septiembre del año pasado la sorprendió porque “unos meses antes habíamos estado de viaje fuera del país compartiendo ese tiempo, como cualquier madre puede hacerlo con su hija”.

“Mi hija dijo que después de que hiciera la denuncia comenzó a recibir amenazas de mi marido. Eso es mentira. Si tiene pruebas, que las presente a la Justicia”. Raquel Briceño, Jueza de Paz de Junín de los Andes

Consideró que, acaso, su hija haya sido “presionada por alguien”. “Nunca me planteó el tema de si yo era su mamá o no. Y si lo hacía, lo hubiéramos conversado, y no tener que pasar por todo este daño”.

La funcionaria judicial recordó que en una oportunidad, mientras almorzaba con su marido, su hija irrumpió de golpe en su casa y les dijo: “Quiero saber quién es mi madre”. “Yo le dije que no era el momento de hablar de eso, que pasara después. No sé si estaba drogada. A partir de esa situación empezó con las denuncias”, contó.

Sostuvo que en la denuncia presentada por su hija ante la Justicia incluyó testigos falsos. “Esos testigos dijeron que yo era estéril. Cosa que quedó descartada con este examen de ADN. No entiendo cómo siendo ella empleada judicial haya presentado testigos falsos. Me da mucha vergüenza”, precisó.

“No quiero darle de comer a los medios con la sangre de mi sangre, como lo hizo mi hija con esta denuncia falsa”, resaltó Briceño cuando se la consultó por la mención que hiciera Sonia acerca de su hermano. Sonia recordó que en 1976 cuando tenía 10 años, el ex juez de Paz de San Martín, Julio Quiroga (ya fallecido), ingresó a la casa con un bebé y se incorporó a la familia “como mi hermano bajo el nombre de Julio Rafael Manzini”. “Lo trajo la cigüeña”, dijo Sonia que le advirtió su madre. “Todo eso está en la Justicia. De eso no voy a hablar”, aclaró la jueza de Paz.

Al preguntarle si perdonaría a su hija, Briceño contestó entre llantos: “Todas las noches la sueño como mi bebé, pero no como la hija que de grande me hizo este daño. Yo soy la mamá, yo la crié, dimos todo por ella”.

Destacan causa que reveló dos identidades

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Tras conocerse los estudios genéticos que determinaron que Sonia Manzini es hija biológica de la jueza de Paz de Junín de los Andes Raquel Briceño, el colectivo Tugún Identidad Biológica de los Andes difundió un comunicado en el que expresó: “Repudiamos a los que intentan utilizar la comprobación genética de la identidad de Sonia Manzini para desacreditar una investigación que permitió develar la identidad de dos personas apropiadas durante la dictadura, Julio Rafael Manzini y Raúl Celso Barizoni”.

En marzo de este año, ambos recuperaron su identidad. Julio Rafael conoció a su madre, y la misma suerte corrió su primo, Barizoni, nacido en 1982, quien se crió con Raúl Camilo Barizoni, gendarme retirado, y Graciela Briceño, hermana de Raquel. Luego de las denuncias, la pareja le confirmó que no era su hijo biológico.

Señalaron que “fue un acto de coraje el de Sonia Manzini y Raúl Barizoni para buscar la verdad y romper un pacto de silencio de más de tres décadas. Luego de mucho insistir a la Justicia, se comprobó fehacientemente la apropiación de estas dos personas”.

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