El clima en Neuquén

icon
15° Temp
48% Hum
La Mañana agroecología

Cambio radical: cerraron su food truck y apostaron todo a la agroecología

Una pareja había vendido todo y se convirtieron en nómades. Con lo ahorrado, se compraron una granja y comenzaron a producir sus propios alimentos.

Maru Morales y Marcelo Filet se conocieron en 2016, se enamoraron y a los meses vendieron todo y se convirtieron en nómades. Cambiaron una casa y un restaurante por una camioneta, un carro de comida y unos pesos, y pararon en cada fiesta que había para poder trabajar. El objetivo lo tenían claro: llegar a juntar el dinero para comprar su propia granja.

Cada uno aportó lo suyo. Ella tenía una casa en Cinco Saltos y él un restaurante en San Patricio del Chañar. “Formamos un equipo”, dijeron a dúo, al relatar que los primeros días primaverales del 2018 agarraron ruta sin rumbo, con las herramientas de trabajo y con la intención de aumentar su capital.

Te puede interesar...

El “pálpito” les fue marcando la ruta y Google les avisó a dónde estaban los festivales. De esa forma, recorrieron culturas, ciudades y kilómetros durante dos años. En el lugar en donde más tiempo se asentaron fue en la ruta provincial 36, justo a donde termina el ejido urbano de la localidad santafesina de Arrufó. “Nos tuvimos que ir ahí porque los comerciantes no nos dejaban estacionar en el centro y debimos parar en la ruta. Y ahí nos dimos cuenta que muchos camiones y vehículos no querían ingresar al pueblo a comer y paraban en nuestro puesto”, contó Maru.

Cambio itinerante agroecología campo Picún Leufú productos (3).jpeg

Se dedicaron a hacer comidas rápidas: desde lomitos hasta panchos, en la zona norte del país. Mientras más festivales hacían, sus ahorros crecían y la búsqueda por una chacra se acercaba. “Entre tanto viaje y movimiento, nos dimos cuenta que teníamos unos cuántos ahorros y nos pusimos a buscar a dónde invertirlos. En qué parte de la provincia de Neuquén podíamos crear nuestra chacra, básicamente porque los precios que pedían eran una locura”, relataron.

De esta forma, entre tantas opciones que descartaron, llegaron a una campo de ocho hectáreas en la zona rural de Picún Leufú, a un par de kilómetros del paraje El Sauce, y decidieron que ese era su lugar. “La última fiesta que hicimos fue la de la Pera, en Roca e íbamos a ir a la fiesta del choclo, pero se suspendió por la pandemia”, aseguró Maru.

Cambio itinerante agroecología campo Picún Leufú productos (4).jpeg

El 20 de marzo del 2020, cuando la cuarentena se decretó, ya habían conseguido su propio espacio y estaban dentro del campo acondicionados para la siembra. “Tuvimos que comenzar de cero y desmontar las ocho hectáreas y eso hoy en día se ve claro porque cuando venís, te das cuenta que ves todo monte hasta llegar a nuestra granja”, describió.

Cambio itinerante agroecología campo Picún Leufú productos (1).jpeg

-> De nómades al campo

“El cambio fue muy fuerte”, describieron. Es que pasaron de la ruta y del viaje, a un lugar propio y fijo. Pero no solo eso, sino que su producción también cambió: dejaron de hacer comidas rápidas y sembraron “todos productos agroecológicos”.

Se sinceraron al plantear que las “hamburguesas y bondiolas, y demás de ese tipo de comidas” es lo más rentable: “Rápido, al paso y barato". Pero esta etapa en la vida les propuso un nuevo rumbo.

Cambio itinerante agroecología campo Picún Leufú productos (6).jpeg

“Acá no tenemos que salir a las 8 o cerrar a las 9 de la noche. Acá no tenemos horarios y trabajamos por y para nosotros, y eso te genera un regocijo. No tenemos que depender de nadie, solo de nosotros”, contó.

Para la siembra, lo único que compraron fueron las primeras semillas. Después, de cada producto se guardaban las semillas para reutilizarlas y tras dos “arduos” años lograron producir en “las ocho hectáreas”.

Cambio itinerante agroecología campo Picún Leufú productos (8).jpeg

Y lo hacemos todo nosotros, con nuestras manos”, dijo Maru, al aclarar que nunca se arrepintió de esta vida que eligió. El momento más complicado fue durante la pandemia por sus restricciones: “Claro, cuando hicimos la primera cosecha no sabíamos cómo o a quién vendérsela, por eso comenzamos con Facebook”. Es que al no tener conocidos, debieron comenzar este proyecto en medio de las restricciones y sin poder invitar a sus clientes a conocer la chacra.

https://graph.facebook.com/v8.0/oembed_post?url=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fruca.pehuen.3%2Fposts%2F398675401864497%3A0&access_token=EAAGZAH4sEtVABAOWnUCUm5ICHS7NvAO3WGDTLHkfw2BnW4N4eor4mIZA62597cG1MdCiheIkw7jv10gtYpsDy0WlMuHLF2ZBpDrvhspGJndzeM6BPg1ZAWGfB45KEpQoO42OnSZBvdmu965KTmFEOPZCak19p1OMJR4GsALeR6YnsfpNYzfrV3

Se vienen días de más esfuerzo y dedicación... esperamos que el resultado sea la prosperidad... y así mismo multiplique a la temporada pasada, En manos de Dios estamos!

Publicado por Producción Agroecologíca Autoabastecimiento en Martes, 28 de septiembre de 2021

Las redes sociales fueron una herramienta clave de su modelo de negocios, ya que a partir de ahí muchos de sus actuales clientes los conocen. “El año pasado sacamos 500 cajones de tomates, 300 cajones de cebolla, 400 melones, decenas de distintos zapallos y mucho más”, describieron. Además, venden conservas, cerezas en almíbar y salsa de tomates, entre otros productos elaborados por ellos mismos.

Mientras las flexibilizaciones se decretaron en la Provincia, esta granja se convirtió en la primera “verdulería viva” de la zona, en la que los clientes pueden cosechar cada una de las frutas o verduras que desean. De esa manera, viven “desde adentro”, la producción de los productos que van a consumir.

“Además, estamos haciendo en una parte del campo un espacio para feria, para que hagan campamento y distintas actividades y queremos crear una cierta comunidad para dar talleres”, explicó Maru.

Este “equipo”, como se hace llamar la pareja, tiene pensado pasar cinco años en esta granja y poder dejarla al 100 por ciento de producción “con armonía y árboles altos”. “Ya van dos años y estamos yendo a paso firme. Nos quedan, al menos, tres años más para disfrutar esto que creamos juntos”, contó.

Sin especificar cuáles son los planes que se vienen una vez que el quinto año se termine, Maru y Marcelo viven el día a día. “Cuando compramos el terreno tuvimos que vender la camioneta para poder pagarlo. Así que ahora tenemos el food truck para poder comprar un vehículo y distribuir todo lo que hacemos”, explicó.

Esta pareja neuquina apuesta a los cambios y se divierten al transitarlos. “Hoy somos y queremos esto, e invitamos a todos a que nos conozcan. Estamos solo a 150 kilómetros de la Capital, así que los esperamos a todos para que cada uno pueda cosechar los productos que van a comer”, concluyeron.

Lo más leído

Leé más

¿Qué te pareció esta noticia?

4.5977011494253% Me interesa
82.758620689655% Me gusta
2.2988505747126% Me da igual
6.8965517241379% Me aburre
3.448275862069% Me indigna

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario