Natalia Pérez Pertino
Sin quitarle la vista de encima, la hija de Roberto Maier señaló con una mano a Vicente González como una de las cuatro personas que entraron a su casa en China Muerta la noche en que le dispararon a su padre. Las escuchas telefónicas complicaron a los tres acusados por homicidio en ocasión de robo.
El juez Alejandro Cabral le consultó a la adolescente si prefería que su madre estuviera presente y si quería que los acusados, González (34), Aarón Lizama (20) y Juan Carlos Fuentes (19), se retiraran, pero ella respondió que no. Luego, la joven comenzó su relato sobre los recuerdos de la trágica noche del 13 de enero.
"Estábamos en el living mirando tele. Sentimos que se abrió la puerta y enseguida había cuatro personas. Nos levantamos y mi papá se puso frente a ellos para impedir que pasaran", describió la hija de Maier, que esa noche se encontraba con su padre y su tía abuela en la chacra. Tras el hecho, con su madre y su hermana se mudaron.
Las luces de la casa estaban encendidas. A ella la separaba una distancia de dos metros de los asaltantes. Su papá quería impedir el paso de los hombres, "todos encapuchados y de negro", a los puños, pero lo empujaban. "Uno sacó un arma, levantó la mano y disparó. Mi papá cayó automáticamente al piso", recordó la adolescente.
Tras el disparo, los cuatro hombres comenzaron a inquietarse. Caminaban nerviosos, daban vueltas, uno fue a revisar una habitación, otro agarró la cartera de la abuela con medicamentos y la adolescente les pidió si podía ir a buscar una toalla para parar el sangrado de la herida. Se agachó al lado de su padre y, en ese momento, uno de los ladrones, de contextura mediana, pasó delante de ella, se bajó el pañuelo que cubría su rostro y ella lo vio. "Me pasó por al lado. Me pidió el celular, lo tuve cara a cara –señalando con sus manos una distancia de unos 40 cm– y ahí lo vi", afirmó.
Fue su detallada descripción, más las escuchas telefónicas, lo que terminó de cercar a los tres acusados. Unas semanas más tarde, la adolescente fue citada a una rueda de reconocimiento donde identificó a González como el que se había quitado el pañuelo.
Una vez que los asaltantes se fueron, ella corrió a lo de su vecino a pedir ayuda.
Investigación
Tres escuchas clave en la causa
1- El 1º de febrero, cuando cayeron detenidos, Brenda Yáñez, pareja de Juan Carlos Fuentes, habló del hecho con familiares.
2- “Se desbocaron mal”. La frase la repetía Brenda en relación con su hermana Agustina y su cuñado, Jorge Pacheco (el arrepentido), al referirse que hablaron con la policía.
3- “Vicente lo mató”, le confió Brenda a su padre y a su cuñado, Marcelo Fuentes, y agregó: “Estos pelotudos fueron, lo de la muerte del viejo este de China Muerta”. A su papá le pidió plata para sacarlo de la cárcel.
Declaró el arrepentido
“Me pasaron a buscar para ir a pescar”
Jorge Pacheco (23) declaró ayer en el juicio. Es “el arrepentido”, devenido en testigo de la fiscalía, quien esa noche fue hasta China Muerta supuestamente a pescar con González, Lizama, Fuentes y otro hombre al que todos describen como alto y rubio y que se encuentra prófugo. “Me pasaron a buscar para ir a pescar. Cuando estábamos allá, dijeron que iban a buscar leña, cruzamos un alambrado y se empezaron a encapuchar. Vi a Vicente con un arma. Yo me quedé lejos y cuando escuché un disparo me asusté. Los esperé, pero no volvieron. Me fui caminando”, se despegó Pacheco.
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