Chupichanga: un emprendimiento que busca reinventar las relaciones laborales
Desde hace años, Pablo Bossetto es dueño del restarurante Parque Industrial, que está orientado a las empresas y sus trabajadores, además está encargado de la confitería del Centro Oncológico Integral (COI). Sin embargo, tanto él como sus empleados, se vieron afectados por la pandemia y el cese de las actividades. Es por eso, que en la búsqueda de seguir manteniendo sus negocios y a su personal activos, comenzó un emprendimiento de delivery de bebidas, "Chupichanga".
Su idea, además de afrontar los gastos y las cargas sociales del restaurante, es "mantener al personal". Por eso mismo, el emprendimiento de delivery, abrió una nueva puerta a sus empleados, que pasaron de la atención al público al reparto. Pablo lleva adelante este emprendimiento junto a Nicolás Lanfredi.
Además, como para tener otra alternativa, desde el restaurante, para los fines de semana "hemos empezado a vender las cosas del catering que antes sólo haciamos para empresas, como las empanadas salteñas, que son algo que nos caracteriza, igual que pizzas congeladas y picadas de fiambres artesanales".
Las picadas, bien recibidas por la gente, eran, en su mayoría de producción propia y ahora, con el parate "las empezamos a distribuir en cajitas, para que la gente las pueda tener en sus casas".
Ahora, con las fichas puestas en "Chupichanga", Pablo y Nicolás armaron una página de internet y un perfil de Instagram @chupichanga, donde la gente puede hacer sus encargos. A diferencia de otros deliverys no se trata de una entrega en el momento, sino que se coordina el horario con un día de anticipación. "Vos pedís y enseguida se van a contactar con vos para programar la entrega", aseguró Bosetto.
Por el momento, el servicio llega a Neuquén, Plottier y Centenario, y aunque la idea era poder hacerlo en Cipolletti, las complicaciones para cruzar el puente lo impidieron.
En pandemia, con los bares cerrados y con la posibilidad de, solamente, salir los días que el DNI lo permita, la gente responde a la posibilidad de tener las bebidas para el fin de semana en la puerta de su casa. "Hace una semana empezamos y nos fue bien", admitió Pablo.
La idea es poder tener una salida más a estos momentos donde está todo tan parado, y para ello, cuentan con un equipo propio de dos camionetas y dos motos habilitadas. “Tengo mi gente que está con poco trabajo y le viene bien”, agregó. Además, aprovecha la oportunidad para hacer circular el stock que tenía parado en el restaurante por eso los precios son "super competitivos, y por un mes aunque sea no pensamos modificarlos", señaló.
Por ejemplo, una promo de fernet de 750cl, con dos cocas de 1,5L, se puede encontrar en la página desde $650.
Aunque se trate de un emprendimiento nuevo, Bossetto aseguró: “Es otro nombre, pero lo hago con personal de acá, que tiene la oportunidad de quedarse a repartir el fin de semana y hacerse un dinero más”. Además, agregó: “Nadie pensaba que iba a pasar esto. Con Chupichanga buscamos mover mercadería, no es que nos vamos a salvar, pero si buscamos que la gente que necesita laburo pueda tener un pago”.
Relación de dependencia en la pandemia
Es habitual, en estos tiempos de pandemia, escuchar hablar de una “nueva normalidad”. A eso mismo se tienen que adaptar los comerciantes, que mientras ven cómo se derrumba lo establecido, deben crear nuevas opciones laborales.
“Hace tiempo vengo pensando en un proyecto para empezar a trabajar de otra forma que no sea en relación de dependencia", dijo Bosetto y explicó que Chupichanga “es algo medio comunitario, para que los que participemos lo hagamos de forma igualitaria”.
Si bien en el restaurante son empleados del lugar, para Chupichanga se trabaja con un porcentaje. "Hoy es imposible decirle a alguien que le vas a pagar un sueldo, la relación de dependencia está super complicada", recalcó. “Tenés una tarea, una responsabilidad y eso tiene un porcentaje. Pero no solo para quienes trabajen, sino también para mi. A medida que vayamos creciendo iremos percibiendo porcentajes mayores”, aclaró.
“De entrada es la apuesta a un modelo de trabajo diferente, más societario. Apostar a lo que viene, que es la venta online, tener una respuesta dinámica y un producto de calidad”, detallí. En ese sentido, más allá de que los productos que Bosetto vende sean conocidos, desde el emprendimiento buscan darle una impronta propia con calidad.
"Con toda la mercadería hay que tener cuidado, tenemos una política de trabajo de desinfección, guardado y conservado al frío, con una distribución que se acopla a las normas necesarias en este momento", manifestó y agregó que las bebidas son distribuidas con un packaging propio, con un sello del emprendimiento. "Desde ese sentido entregamos un producto de calidad, un producto cuidado", concluyó.
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