La planta aromática ideal para ahuyentar mosquitos en verano y tener en macetas
Fácil de cuidar, económica y sin químicos, es una de las opciones más elegidas para mantener los insectos lejos de la casa.
Durante el verano, la proliferación de mosquitos se vuelve un problema frecuente tanto en interiores como en jardines. Frente al uso de aerosoles, velas o productos químicos, cada vez más personas recurren a alternativas naturales que se integran a la jardinería doméstica. En ese contexto, una planta aromática destaca por su capacidad para repeler insectos, su adaptación a macetas y sus escasas exigencias de mantenimiento.
Se trata del geranio limón, también conocido como geranio citronela, una variedad muy utilizada en jardinería urbana por su aroma cítrico, suave y persistente.
Por qué el geranio limón ayuda a ahuyentar mosquitos
Dentro del mundo del jardín, el geranio limón se destaca por liberar aceites esenciales desde sus hojas, principalmente citronelol y geraniol, compuestos que resultan molestos para los mosquitos y otros insectos voladores.
A diferencia de los repelentes artificiales, su acción es constante: no hace falta encender nada ni aplicar productos. Con solo tener la planta en el ambiente, se genera una barrera aromática que vuelve el espacio menos atractivo para los insectos.
Si bien no elimina por completo a los mosquitos, sí ayuda a reducir su presencia, especialmente en interiores bien ventilados.
Dónde colocarla para que sea más efectiva
En jardinería de interiores, la ubicación es clave. Se recomienda colocar el geranio limón:
- Cerca de ventanas y puertas, principales puntos de ingreso de mosquitos
- En balcones cerrados o galerías
- En ambientes con buena luz natural, preferentemente indirecta
Al tocar o frotar suavemente sus hojas, el aroma se intensifica, reforzando su efecto repelente.
Cuidados básicos del geranio limón
Una de sus mayores ventajas es que no exige mantenimiento complejo:
- Riego moderado, evitando el exceso de agua
- Macetas con buen drenaje
- Luz natural abundante, pero sin sol directo intenso
- Poda ligera para estimular el crecimiento
- No requiere fertilización frecuente
- Tolera bien el calor y se adapta sin problemas a departamentos o casas sin jardín.
Qué dice la ciencia sobre su efecto
Diversos estudios botánicos y trabajos de investigación —incluidos informes del INTA y universidades nacionales— confirman que los geranios aromáticos contienen compuestos que interfieren en el sistema sensorial de los mosquitos, lo que disminuye su actividad en espacios cerrados.
Especialistas en jardinería funcional aclaran que su eficacia es mayor como complemento de otras medidas (mosquiteros, ventilación), y destacan su valor por combinar estética, bajo mantenimiento y utilidad práctica.
La ciencia descubrió cómo nos encuentran los mosquitos
Los mosquitos se alimentan principalmente de humanos, y para lograrlo, han desarrollado mecanismos precisos de orientación que les permiten distinguir entre el olor humano y el animal.
Pero, ¿cómo lo hacen? Un equipo de investigadores finalmente está desentrañando este misterio, según informa IFL Science.
Una investigación publicada en la revista Nature aborda esta cuestión. ¿Cómo detectan nuestro olor? ¿Qué es lo que perciben exactamente? "Nos sumergimos en el cerebro del mosquito y le preguntamos: '¿Qué puedes oler? ¿Qué ilumina tu cerebro? ¿Qué está activando tus neuronas? ¿Y cómo se activa tu cerebro de manera diferente cuando hueles el olor humano frente al olor animal?'", explica Carolyn McBride, profesora asistente de ecología, biología evolutiva y neurociencia, en un comunicado.
El equipo modificó genéticamente mosquitos Aedes aegypti, vectores del virus Zika, el dengue, la fiebre amarilla y el chikungunya, utilizando la técnica CRISPR-Cas9. Estos mosquitos transgénicos tenían cerebros que se iluminaban cuando estaban activos, permitiendo a los científicos obtener imágenes en alta resolución.
Luego, los investigadores expusieron a los mosquitos a aire con aroma humano y animal a través de un túnel de viento, para determinar qué atraía su atención.
Cómo se llevó a cabo el estudio
El olor humano se compone de muchos compuestos diferentes, presentes también en la mayoría de los olores de los mamíferos, pero en diferentes proporciones. Un hallazgo previo comprobó que los compuestos por sí solos no son atractivos para los mosquitos, por lo que el desafío es determinar las proporciones exactas de los compuestos que sí lo son.
El equipo utilizó el olor de 16 humanos, dos ratas, dos conejillos de Indias, dos codornices, una oveja y cuatro perros para estimular el apetito de los mosquitos. La forma en que recolectaron estas muestras fue bastante interesante. Para las ovejas, obtuvieron varios vellones de una granja, y para los perros, visitaron un salón de belleza y recolectaron pelos recortados.
"Para las muestras humanas, tuvimos muchos voluntarios", explicó la autora del estudio, Jessica Zung. "Les pedimos que no se bañaran durante unos días, luego se desnudaron y se acostaron en una bolsa de teflón", añadió. Una vez recolectados estos olores, diseñaron un sistema para insuflar el olor a los mosquitos genéticamente modificados en el área de configuración de imágenes.
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