Por qué el 11 de abril de 1954 fue el día más aburrido de la historia
Qué definió un algoritmo, a partir de una base de datos en manos de un programador: la particular efeméride.
El 11 de abril de 1954 fue elegido como “el día más aburrido de la historia”. El maravilloso día del siglo XX en el que las eventos noticiosos no trascendieron. “Este día en particular fue extremadamente notable porque casi no sucedió nada”, definió William Tunstall-Pedoe, el responsable de haber designado a una fecha aleatoria e insignificante del calendario como una efeméride.
El 11 de abril de 1954 es una cruz en el almanaque subrayada por un algoritmo. No es el día en el que no pasó nada, sino el día en que las cosas que pasaron carecieron de relevancia.
Cómo se supo que el 11 de abril fue el día más aburrido de la historia
De aburrido, William Tunstall-Pedoe propuso un juego o un ensayo. En septiembre de 2005, había fundado la empresa llamada True Knowledge (“Conocimiento verdadero”): una compañía tecnológica dedicada a resolver inquietudes de la gente. Era un software de motor de búsqueda semántica diseñado para que el usuario encontrara respuestas automáticas sin ambigüedades, sin ambivalencias, sin opciones: un resultado y ya.
En noviembre de 2008, en su faceta beta, ya condensaba más de cien mil datos. En agosto de 2010, la base operativa contenía 283.511.156 datos sobre 9.237.091 cosas. Tres meses después, su motor de búsqueda disponía ya de un caudal de información que administraba 300 millones de hechos noticiosos sobre personas, lugares, situaciones y eventos. William Tunstall-Pedoe, entre inapetente y audaz, le preguntó a su propia creación cuál había sido el día más aburrido de la historia, según el procesamiento de ese variopinto mar de datos. La respuesta podía ser una sola: fue un domingo 11, fue en abril, fue en 1954.
“Se nos ocurrió que podíamos ser capaces de medir objetivamente la importancia de cada día en la Historia. Algunos días tienen muchos eventos y algunos días suceden muchos menos, pero también podemos estimar objetivamente la importancia de estos eventos. Para divertirnos, escribimos el programa. Cuando obtuvimos los resultados, nos encontramos con que el ganador (o tal vez el perdedor) fue el 11 de abril de 1954, un domingo en la década de 1950. Nadie significativo murió ese día, aparentemente no ocurrió ningún evento importante y, aunque el día típico en el siglo XX tiene muchas personas notables naciendo, por alguna razón ese día solo tenía uno que podría hacer esa afirmación: Abdullah Atalar, un académico turco”, dijo el programador informático.
La ironía -reconoció- es que el cálculo adulteró la identidad del día: ahora, por ser excepcionalmente aburrido, intrascendente o trivial, se volvió interesante. Wikipedia destacaba, en 2018, que el 11 de abril de 1954 solo era recordado como el día menos agitado desde el primer año del siglo XX. “No se sabe que hayan ocurrido eventos significativos de interés periodístico, nacimientos o muertes en este día”, aún dice el servicio digital de enciclopedia. Lo que provocó fue un efecto rebote: los usuarios comenzaron a cargar de información contrastable de cierta relevancia. Así, ese domingo teóricamente soporífero tiene más reseñas periodísticas que los acontecimientos que apuntan los días previos y los días posteriores.
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