El clima en Neuquén

icon
22° Temp
49% Hum
La Mañana ajo

Un diente de ajo al día: ¿mito o "milagro" para la salud?

Consumir ajo crudo diariamente promete múltiples beneficios, desde mejorar la piel hasta fortalecer el sistema inmunológico.

El ajo es un ingrediente común en muchas cocinas alrededor del mundo, famoso no solo por su sabor, sino también por las propiedades medicinales que se le atribuyen. Inspirada por las redes sociales y con el objetivo de mejorar su salud general, una nutricionista decidió realizar un experimento de un mes, consumiendo un diente de ajo crudo diariamente.

A lo largo de este período, documentó diversos efectos en su piel, digestión y otros aspectos de su bienestar, algunos positivos y otros menos deseables.

Cambios en la piel: ¿Un cutis más saludable?

Uno de los primeros efectos que la nutricionista notó fue una mejora notable en la apariencia de su piel. Durante años, había tenido problemas de acné hormonal, pero tras unas semanas de consumir ajo crudo, su cutis lucía más claro y brillante. Si bien es difícil atribuir todos estos cambios al ajo, dada la influencia de otros factores como la hidratación y el sueño, los resultados eran evidentes.

Ajo.
Los beneficios de comer ajo una vez por día.

Los beneficios de comer ajo una vez por día.

El ajo posee propiedades antibacterianas y antimicrobianas que podrían contribuir a combatir los microorganismos que causan el acné. La dietista Roxana Ehsani, licenciada en Nutrición Humana por la Universidad de Pittsburgh, explica que "el ajo puede reducir la inflamación, lo que podría ayudar a mejorar la salud de la piel". Además, el ajo es una fuente rica en vitaminas y minerales esenciales como la vitamina C y la vitamina E, ambos componentes claves para mantener la piel sana. Aunque la evidencia científica que respalda el uso del ajo como tratamiento para el acné sigue siendo limitada, los resultados del experimento sugieren que podría tener un papel beneficioso en el cuidado del cutis.

Efectos en la digestión: Un reto para el estómago

El impacto en la digestión fue otro de los cambios observados. La autora había seguido una dieta baja en FODMAP para controlar los síntomas del síndrome del intestino irritable (SII), lo que normalmente implicaba evitar alimentos como el ajo debido a su alto contenido en oligosacáridos fermentables. Incorporar ajo crudo diariamente representaba un reto para su sistema digestivo, lo que inicialmente le causó ciertas molestias.

Durante la primera semana del experimento, la autora experimentó irritación digestiva, incluyendo hinchazón y gases. Sin embargo, al cabo de unos días, su cuerpo pareció adaptarse y las molestias disminuyeron. Según Ehsani, "el ajo crudo puede causar malestar estomacal en algunas personas, especialmente en aquellas que padecen SII". Aun así, para quienes no tienen problemas digestivos, el ajo ofrece fibra prebiótica, que alimenta las bacterias beneficiosas del intestino, mejorando potencialmente la salud digestiva en general.

Mal aliento: Un inconveniente difícil de ignorar

ajo1.jpg

Quizás uno de los efectos más conocidos y menos apreciados del consumo de ajo crudo es el mal aliento. La nutricionista reconoció que no logró completar los 30 días del experimento debido a este problema, deteniéndose en 25 días de consumo. A pesar de cepillarse los dientes y probar varios remedios caseros, el olor persistía, incluso hasta el día siguiente.

El mal aliento ocurre debido a los compuestos de azufre presentes en el ajo, los cuales, al descomponerse, liberan un aroma característico difícil de eliminar. Aunque métodos como masticar perejil o beber té verde pueden ayudar a reducir el olor, no lo eliminan por completo. Para quienes optan por consumir ajo crudo regularmente, este puede ser un inconveniente notable, pero no imposible de manejar si se tiene en cuenta una adecuada higiene bucal.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas