Claves para tratar a tiempo el cáncer de mama: detección precoz y 'tamizaje personalizado'
Las medidas más importantes que se pueden tomar para prevenir las muertes por cáncer de mama consisten en encontrar el cáncer en estadios tempranos y recibir el tratamiento más avanzado para combatir la enfermedad.
Así lo señaló la especialista en Diagnóstico por Imágenes Acreditada en Imágenes mamarias, Fiorella Lancioni, Jefa del Departamento de Diagnóstico Mamario de Leben Salud, quien detalló a LMNeuquén las novedades científicas para el diagnóstico precoz y el mejor pronóstico de la patología, en el marco del “Octubre Rosa”.
En las últimas dos décadas, el número total de personas diagnosticadas de cáncer casi se duplicó, pasando de unos 10 millones de pacientes en 2000 a 19,3 millones en 2020.
El cáncer de mama es el más frecuente en mujeres y según las últimas cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) superó al de pulmón como la forma más común de la enfermedad, representando casi el 12% de los nuevos casos a nivel mundial al año.
Por lo tanto, si siempre su detección temprana fue la clave para un mejor pronóstico, en el último tiempo se acrecentó este concepto siendo sumamente clave el diagnóstico precoz, enfatizó Lancioni (MPNqn 3755/ME 3407).
El cáncer de mama que se detecta temprano, cuando es pequeño y no se ha extendido, por ejemplo a los ganglios axilares, es más fácil de tratar con buenos resultados, destacó la doctora de Leben Salud.
Las pruebas de detección habituales representan la manera más confiable para encontrar de manera precoz esta enfermedad. La Sociedad Americana contra el Cáncer ha redactado guías de detección para mujeres con riesgo promedio de cáncer de seno, y para aquellas en alto riesgo de padecer este cáncer.
El objetivo de los exámenes para detectar el cáncer de mama, es “encontrar y diagnosticar la enfermedad antes de que ésta se manifieste con algún signo o síntoma (como por ejemplo un nódulo palpable o una retracción del pezón, entre otras)”.
Desde diferentes asociaciones científicas se recomienda el screening mamario a partir de los 40 años, en forma anual, en mujeres asintomáticas con riesgo promedio (se considera que una mujer tiene un riesgo promedio si no presenta antecedentes personales de cáncer de mama, un antecedente familiar de cáncer de mama significativo, o una mutación genética conocida que aumente el riesgo de este cáncer -como en un gen BRCA-, y no recibió radioterapia dirigida al tórax antes de los 30 años de edad).
En este contexto, de un tiempo a esta parte, cada vez más especialistas se valen de lo que en medicina se llama el ‘screening’ o tamizaje personalizado, que consiste en determinar el riesgo de cada persona de tener -en este caso- un cáncer de mama, para decidir a qué edad comenzar con los estudios y que tipo de estudios son los adecuados para cada uno.
“El screening o tamizaje personalizado se puede aplicar a todos los pacientes, pero actualmente se utiliza mayormente para identificar las pacientes con alto riesgo de tener cáncer de mama”, destacó la médica especialista en diagnóstico por imágenes.
- ¿Cómo pueden identificarse las pacientes de riesgo?
- Existen tres categorías de riesgo de desarrollar un cáncer de mama: riesgo alto, riesgo intermedio o riesgo bajo (según la Asociación Norteamericana de Cáncer).
Al grupo de alto riesgo corresponden: mujeres con alguna mutación genética conocida y sus familiares de primer grado (madre- hermana- hija) aún no testeados genéticamente, mujeres que han realizado radioterapia en el tórax entre los 10 y 30 años y quienes padecen algunos síndromes raros en nuestro medio. Este grupo representa aproximadamente el 3 % de la población.
Para el resto de la población, el riesgo de tener cáncer de mama se determina con determinados programas que luego de incorporar datos nos brindan, en porcentaje, las posibilidades de tener un cáncer de mama a lo largo de toda la vida (hasta los 80 años), explicó la profesional.
Entre los datos más importantes están: edad, antecedentes familiares de cáncer de mama (sobre todo si son de familiares de primer grado- madre, hija o hermana), haber tenido una biopsia con resultado anatomo –patológico de atipía y la densidad mamaria mamográfica.
Quienes tengan riesgo de 20% o más también corresponden al grupo de alto riesgo y representan aproximadamente el 5% de la población de mujeres en condiciones de realizarse estudios.
Los estudios, edad por edad
Acerca de cuál es la edad en la que hay que comenzar con los estudios en las pacientes de alto riesgo, Lancioni destacó como regla general que puede considerarse “comenzar a los 30 años con mamografía (idealmente tomosíntesis con mamografía sintetizada) y resonancia magnética con contraste, ambas anualmente”.
Quienes tengan entre 15 y 20% de riesgo a lo largo de su vida corresponden al grupo de riesgo intermedio. Incluye a quienes ya hayan tenido cáncer de mama o biopsias con resultado de atipía sin otros factores de riesgo. De acuerdo con el Colegio Norteamericano de Radiología estas mujeres deben realizar también mamografía y resonancia magnética con contraste anualmente a partir del momento del diagnóstico, especialmente si tienen mamas densas o su diagnóstico fue antes de los 50 años.
Quienes tienen riesgo menor al 15% a lo largo de su vida, corresponden al grupo de bajo riesgo.
Con respecto a qué tipo de mamas requieren otros estudios, la médica explicó: “Las mujeres que en la mamografía tienen alta densidad mamográfica o “mamas densas” como se expresa popularmente (se ven más blancas que grises), también corresponden al grupo de riesgo intermedio.
Estas mamas presentan mayor dificultad para encontrar carcinomas (que al igual que la glándula mamaria normal son blancos en la mamografía) y por lo tanto pueden quedar ocultos. La alta densidad mamaria también representa mayor riesgo de desarrollar un cáncer de mama respecto de la mama mayormente compuesta por tejido graso (entre 4 y 6 veces)”.
“Por tal razón, es recomendable que quienes tengan mamas densas, las cuales son informadas en la mamografía como heterogéneamente densas o extremadamente densas, completen su estudio con ecografía mamaria o resonancia con contraste, si tienen otros factores de riesgo asociados”.
En cada caso, el médico derivante y el mastólogo, ginecólogo, es quien sabe cuáles son los factores de riesgo de cada paciente y le indicará oportunamente qué estudios de screening realizar.
“En Leben Salud contamos con equipamiento de última tecnología sumado a un grupo de profesionales dedicados tanto al Diagnóstico temprano como al tratamiento del cáncer de mama, para ofrecer una atención de calidad”, finalizó.
La importancia del “tamizaje personalizado”
¿Cuál es la importancia del screening o tamizaje personalizado en el abordaje del cáncer de mama y cuánto incide en el tratamiento y posibilidad de superar la enfermedad la detección precoz?
La doctora Lancioni destacó que “la detección precoz o temprana, es decir cuando la enfermedad es pequeña, sin afectar los ganglios axilares, es uno de los marcadores de buen pronóstico conocido desde hace mucho tiempo, que no ha modificado su importancia a pesar de la aparición de numerosos factores pronósticos más modernos”.
“La detección temprana permite mejorar la calidad de vida: en la mayoría de los casos con cirugías de menor envergadura, conservando la mama, con mínima repercusión en la axila (ganglio centinela) y con terapéuticas sistémicas de menor agresividad. Todo ello, contribuye sin duda a una recuperación físico-psíquico-más rápida, más llevadera y satisfactoria”.
Te puede interesar...










