Cómo ser creativo en medio de la rutina

La columna de Bernardo Stamateas. Licenciado en Psicología, sexólogo clínico y escritor (www.stamateas.com)

Antes de despegar un avión, los pilotos tienen que seguir una lista de control (checklist en inglés) para asegurarse de que cada instrumento funcione correctamente. El avión no puede despegar si no se realiza una completa verificación de los controles de la nave.
Pero ¿por qué es aconsejable tener un orden o una rutina? Porque permite no desperdiciar "energía psíquica" que podría ser usada para tareas creativas.
Al igual que los pilotos de un avión, cada uno de nosotros debería tener su propia checklist que nos asegure que hemos cubierto todas las tareas de las que debemos ocuparnos, de manera tal que tengamos más tiempo disponible para dedicarnos a crear.
Es que, aunque parezca una contradicción, el orden invita a la creatividad.
¿Cómo te llevás con la rutina? Ya sea que te agrade o no, sabé que es necesaria. Un ejemplo claro es cuando estamos aprendiendo a manejar, que agudizamos nuestros sentidos y prestamos atención únicamente a esa actividad; pero, una vez que la incorporamos a nuestra memoria automática, podemos manejar y al mismo tiempo disfrutar del paisaje.
La rutina es ese espacio mental para disfrutar y ahorrar energía.
Y dentro de ella, una checklist puede resultar una herramienta muy útil a la hora de reconocer un problema y organizar las ideas para encontrarle una solución. Utilizada tanto por exploradores y rescatistas como por cirujanos y científicos, nos permite llevar un registro de las tareas finalizadas y las que aún están pendientes, y así trabajar de modo ordenado y eficaz.
¿Por qué mucha gente no las utiliza? Porque existen dos creencias erróneas al respecto. En primer lugar: "Las listas de control anulan la creatividad".
Muchos piensan que ser ordenado hace que desaparezca toda creatividad.
Esta idea no es en absoluto cierta ya que, por el contrario, chequear las actividades a realizar nos permite actuar "en piloto automático" y nos habilita a emplear esa energía en otras actividades creativas. Esta es la razón por la que cuando nos estamos bañando (en piloto automático) de repente puede surgir una idea brillante.
Y en segundo lugar: "Ser ordenado es ser obsesivo".
Una persona obsesiva, a diferencia de una persona ordenada, no funciona en piloto automático. No puede hacerlo porque la obsesión requiere concentración y, por ende, un gasto de energía. Alguien obsesivo no es capaz de crear porque dedica toda su capacidad emocional a analizar y actuar de manera calculada. Si anhelás tener una vida excepcionalmente creativa y sos enemigo de la rutina, deberías considerar comenzar a utilizar checklists. Te aseguro que los resultados que obtendrás te van a sorprender.

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