En los últimos días murieron 57 personas a causa de las inundaciones y tormentas en el sur del país y otros 19 trabajadores perecieron por un corrimiento de tierras en la norteña provincia de Shanxi.
El peligro no ha pasado, pues se espera que continúen las fuertes lluvias y se espera que el caudal de los ríos Beijiang y Xijiang, que sigue subiendo, converja en la provincia sureña de Guangdong, concretamente en la ciudad de Forhan.


