El día que Rusia anunció de forma sorpresiva el desarrollo de una vacuna llamada Sputnik V para combatir el coronavirus en el país y en el mundo, la gente reaccionó. La mirada de todo el planeta se fue a Rusia en medio de la pandemia del COVID-19, al tiempo que otros laboratorios también anunciaban lo propio.
La Sputnik V fue registrada el pasado 11 de agosto por el Centro Gamaleya con conjunto con el Fondo Ruso de Inversión Directa. Consta de dos componentes y es distribuida desde diciembre en varios países de América Latina, como en la Argentina. En la actualidad, lucha para ser autorizada por la Unión Europea en este primer semestre del año.
El director del Centro ruso de Epidemiología y Microbiología Nikolái Gamaleya del Ministerio de Salud de Rusia, Alexandr Guíntsburg, es uno de los creadores de la vacuna rusa. En diálogo con la agencia internacional de noticias Sputnik, recordó el mayor mito surgido a partir del desarrollo del fármaco, por su origen y rapidez:
"Aunque nos entretuvieron y nos dieron risa las informaciones de que unos hackers rusos del Instituto Gamaleya robaron el plan de creación de la vacuna de AstraZeneca, y luego de que los resultados de pruebas de la vacuna de AstraZeneca mostraran que tiene una eficacia del 60% o el 70%, Kiril Dmítriev (el director general del Fondo Ruso de Inversión Directa) declaró en broma en su Twitter que si nos acusan de haberlo robado, deberíamos "pagar la deuda" y estamos dispuestos a ofrecerles el segundo componente de nuestra vacuna para aumentar su eficacia", recordó el científico.
"Para sorpresa de todos, AstraZeneca aceptó la oferta, por lo cual se les debe dar mérito. Como podrá recordar, después de un tiempo, firmamos un memorando de cooperación con la dirección de AstraZeneca en presencia de nuestro presidente. Toda esta historia comenzó, yo diría, de manera jocosa, pero terminó en un serio trabajo conjunto", finalizó.
¿Qué te pareció esta noticia?







