Poco le importaba a Jorge Luis Borges la imagen que iba a dejar en el mundo una vez muerto, no sabía si lo verían con indulgencia o indiferencia, pero lo que sí le importaba era “lo que estoy escribiendo o lo que voy a escribir”. Hace unos días, el Ministerio de las Culturas de la provincia (junto con el Cedie y la Federación de Bibliotecas Populares) lanzó una convocatoria para participar de un curso virtual para abordar la obra de uno de los escritores más importantes de la literatura universal del siglo XX.
La capacitación, a cargo del profesor de Letras Lucas Adur, especialista en la obra del escritor muerto en Ginebra en 1986, convocó a más de 500 personas de la Argentina y de otras partes del mundo. La convocatoria que tuvo la capacitación denominada “Seres imaginarios en el laberinto de la lectura. Cómo leer y enseñar Borges”, que se desplegó en dos jornadas (14 y 21 de septiembre), sorprendió a los organizadores por el interés que despertó entre lectores, docentes, estudiantes y público en general. Incluso tuvieron que generar una lista de espera porque desbordó la capacidad disponible de la sala virtual.


