¡Cuánto huevo pusiste, Marcos! de Zapala a Rusia
Neuquén.- “Si termina así, salimos en caravana a festejar”, anticipó en el entretiempo a LM Neuquén Jéssica, la hermana de Marcos Acuña, el crack zapalino que logró lo que ningún otro futbolista de estas tierras: jugar en la Selección mayor y clasificar al Mundial de Rusia 2018. Y al final hubo fiesta nomás hasta altas horas de la madrugada en la casa y en toda la ciudad neuquina, donde nació el futbolista de estos pagos que llegó más lejos.
De mediocampista derecho o izquierdo. De volante o defensor. Donde lo necesitaron, Marcos cumplió. Beto Acosta, campeón con la Albiceleste en 1993, se lo había advertido a este diario: “Acuña va a dejar la vida para ir al Mundial”. Y vaya si lo demostró el actual jugador del Sporting Lisboa de Portugal en estos últimos partidos en los que le tocó ponerse la celeste y blanca desde el vamos.
"Gracias, Huevo y Selección, por devolvernos la fe y la esperanza. La familia y todo Zapala están de fiesta por la clasificación”.Jéssica Acuña. Hermana de Marcos. Zapalina. Fana de la Selección
6 partidos en las eliminatorias
Marcos fue convocado en tres doble fechas del certamen que culminó ayer: una con Bauza y dos con Sampaoli
2 amistosos con la celeste y blanca
También fue citado para los partidos con Brasil y Singapur. Debutó con la Selección el 21 de octubre de 2016 con el Patón Bauza.
30 personas se juntaron en la casa de Zapala y salieron a festejar en caravana por Marcos.
Con Bauza y con Sampa
Fue de los pocos aciertos del Patón Bauza en su fugaz paso por la Selección. Confiar en ese pibe con hambre de gloria que por entonces la rompía en Racing. Así lo convocó para la doble fecha ante Brasil y Colombia, en el filo del 2016 (la citación se produjo el 21 de octubre, una fecha que el neuquino jamás olvidará). Pero el sueño del pibe lo cumplió por la fecha 12, ante los cafeteros, cuando ingresó a los 39 minutos del segundo tiempo, haciendo oficial su debut con la Selección mayor. El Huevo llegó para quedarse a la Albiceleste. El 11 de junio de 2017 volvió a ser convocado, pero esta vez bajo el cargo de Jorge Sampaoli, para los amistosos frente a Brasil y Singapur.
En el segundo mencionado partido jugó de titular, disputó la mayor parte del encuentro y se ganó un puesto fijo en la próxima convocatoria para los cruciales encuentros ante Uruguay y Venezuela. En el primero (0-0 en Montevideo) jugó de volante por derecha, una función que no siente y con el perfil cambiado. Y en el segundo demostró estar a la altura: ante la Vinotinto en Buenos Aires ingresó por la lesión de Di María y generó la jugada del gol albiceleste. Allí fue el mejor del equipo y se ganó un puesto definitivo. Pero no en su función natural. Otra vez a remarla en otra ubicación: ahora como lateral izquierdo, ante Perú (0-0) y anoche con Ecuador (3-1). Ni otra amarilla opacó su alegría. Le puso mucho Huevo e hizo historia.
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