Aryna Sabalenka salió campeona en Brisbane y en el festejo "apuró" a su novio para casarse
La mejor tenista del mundo festejó en el torneo WTA 500 que se juega en Australia y protagonizó un momento que se hizo viral.
No hubo rival que le aguantara el ritmo en Brisbane. Aryna Sabalenka, la bielorrusa que domina el tenis mundial, arrasó con el WTA 500 sin ceder un solo set y dejó una cosa clara: viene con hambre para defender el cetro. Pero lo que pasó después del último derechazo ganador le ganó al propio título. Sobre el podio, con el trofeo en la mano y la mirada perdida en las gradas, la Leona decidió cambiar de deporte y lanzó una bomba: una propuesta de matrimonio en vivo y en directo.
"Gracias a mi novio. Ojalá pronto pueda llamarte de otra manera", soltó Sabalenka, con una sonrisa pícara que desató el delirio en la tribuna. Las cámaras, más viva que el VAR en un clásico, enfocaron al afortunado: Georgios Frangulis, el empresario brasileño fundador de Oakberry. "Solo le puse un poco de presión, ¿no es cierto?", remató la campeona, que dejó a todos con la boca abierta.
El origen del romance
La historia entre la gladiadora del circuito y el manager paulista arrancó, según las fuentes, por una cuestión de marca. Sabalenka se convirtió en embajadora de la firma Oakberry a principios del 2024 y, para julio, ya eran pareja.
Frangulis, un tipo que estudió Derecho pero le metió primera al emprendimiento (y le fue bien, figura en Forbes), habría conquistado a la tenista entre reuniones de sponsors y cocteles.
Una historia durísima
La vida amorosa de Sabalenka siempre está en la mira por la trágica historia de su novio anterior. El exjugador de hockey bielorruso Konstantin Koltsov, falleció en Miami en marzo de 2024, y la policía de Miami-Dade investigó su muerte como un "aparente suicidio", reportándose que saltó desde un balcón de un hotel, sin que se sospechara un delito.
La familia de Sabalenka pidió respeto a su privacidad y no se conocieron más detalles en aquel momento.
La final y una revancha con sabor a bronca
La propuesta gobernó la escena, pero no borró una final picante.
Sabalenka doblegó a Marta Kostyuk (6-4, 6-3) en un partido con roce. Tanto, que la campeona cerró el asunto con un mensaje claro: al ganar, se besó ambos bíceps, en una clara respuesta a Kostyuk. La rival había soltado el año pasado que Sabalenka (y Swiatek) tenían "ventaja deportiva" por niveles altos de testosterona. "Son más grandes, altas y fuertes que yo", había espetado. Parece que Aryna no olvida. Y contestó con winner y con gestos.
Además Kostyuk, que es ucraniana, no quiso saludar a Sabalenka en una postura que otros deportistas ya han mostrado contra competidores rusos o bielorrusos, en señal de protesta contra la invasión a su país.
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