El clima en Neuquén

icon
29° Temp
30% Hum
La Mañana Centurión

Centurión: cuando no tenía lugar en la pensión de River y la tragedia

Ante la lesión de Armani, crecen las chances de que el arquero cipoleño ataje en el superclásico. Está en boca de todos y los grandes medios recuerdan su historia y hasta el drama familiar que LM ya te contó.

Dicen que todo llega en la vida. Pues bien, esto es aplicable a la historia de Ezequiel Centurión, que la viene remando hace años en pos de su sueño en el club de sus amores, aguardando con paciencia su chance en el arco de River y esta vez parece que se le da. Es que a partir de la lesión de Franco Armani, el uno regional sería titular en los próximos juegos del Millo, incluido el superclásico del 11 de septiembre en La Bombonera.

Justamente, por esto es que está en Boca de todos y la prensa nacional repasa su historia. Por ejemplo, el diario La Nación que reconstruyó así un pasado que ya te contamos pero no viene mal repasar en este momento.

"Se presentó en el Monumental en 2014 y firmó su primer contrato cuatro años después. Cuenta con rodaje de fútbol profesional: pasó el año pasado a préstamo en Estudiantes de Buenos Aires, donde atajó en todos los partidos de la campaña en la Primera Nacional y sumó 14 vallas invictas en 32 encuentros", recuerda ese portal.

"Trato de hacer las cosas simples, no soy extravertido ni hago cosas raras”, resaltan una vieja frase del pibe.

“Fue un gran año. Crecí mucho en todos los aspectos de la vida. Y como arquero, sobre todo”, agregan otro dicho del "uno".

image.png

Mientras atajaba en el Pincha de Caseros recibió la peor de las noticias: el fallecimiento de su primo de tres años, que había desaparecido horas antes en el Circuito de Motocross Polo MX de Plottier, Neuquén. Pero tuvo fuerza mental y el apoyo y la contención de su familia y del mundo River para salir adelante.

"El rionegrino hizo su presentación en un triunfo por 2 a 1 ante Platense en el Monumental, el 9 de mayo pasado, en un partido correspondiente a la zona de clasificación de la Copa de la Liga. 'Estoy contento, tranquilo, mis compañeros hicieron un gran partido y me simplificaron un montón de cosas, me sentí bien en el arco. Fue algo rápido la vuelta a River. El año que me fui a Estudiantes de Buenos Aires me sirvió para sumar minutos, jugar y hoy estar de nuevo acá es un sueño cumplido, estoy muy feliz”, amplía la nota firmada por el colega Ariel Ruta.

"Tiempo después, le patearon dos veces ante Colo Colo en mayo (4-0), otras cuatro contra Defensa y Justicia en junio (0-0) y otras cuatro frente al Halcón, por la Copa Argentina (4-0), en sus actuaciones recientes. Ni una vez fue a buscar el balón al fondo del arco. Reflejos, intuición y por qué no, algo de fortuna", destaca el texto de La Nación sobre las condiciones de Centu.

https://graph.facebook.com/v8.0/instagram_oembed?url=https%3A%2F%2Fwww.instagram.com%2Fp%2FCh-ZU5rul2m%2F&access_token=EAAGZAH4sEtVABAIl8FSrGiy1oK7F1Yk8DhjxpSMquHgZArsA4boleaQmQrAkshE35DIkAVVOdk5uH3Kype76jmy4L9SQaJgiuVdHws4DckV8c5LmMfTVtGoIsCBnJ1Cc8MqEQU44hDMSVZAGuIeKQhNTjUWgjssYc1nTRPnATYLq6PYClmyfxZCUT9KEMGYZD

"Sus primeros revolcones en serio fueron en el club Cipolletti y su destacado nivel tuvo la atención de River: se puso la camiseta desde la sexta división. Aunque la banda roja ya la llevaba en el pecho desde mucho antes. Admira a Marc-André ter Stegen, Keylor Navas y Jan Oblak, proyecta ser como ellos algún día, pero no se olvida de sus orígenes. De la Academia Pillmatun al club Fernández Oro y de allí, hasta arribar al club modelo de su ciudad. Es hijo de Rafael, reconocido por sus reflejos en el arco de Cipolletti durante largos años. “Verlo atajar desde muy chiquito fue un incentivo para mi. Desde el momento en que decidí que lo mío era el arco, él me entrenó y me aconsejó en todos los aspectos. No me obligó a atajar, él simplemente me iba a apoyar en lo que yo quisiera hacer”, prosigue el artículo citando otras frases de Ezequiel.

"Cuando la pandemia amenaza, al fin, con alejarse de nuestras vidas, surge espontáneo el recuerdo de Centurión, el primer futbolista contagiado en el plantel millonario. Su rehabilitación fue tan compleja como la de Leo Ponzio, el ídolo que se despide el día de la primavera: sufrió una miocarditis, una complicación en el corazón que debió atender con estudios clínicos más complejos. Para Centurión, nada es fácil, sencillo. “Uno siempre tiene en la cabeza la oportunidad de jugar, para eso estoy. Obviamente con tranquilidad, metiéndole, entrenando y ganándome mi lugar. Voy a hacer lo posible por jugar”.

Por último, revive los esfuerzos iniciales del guardametas persiguiendo su gran sueño: "Dejó Río Negro con el cuarto año de la escuela secundaria en el Colegio Alma Fuerte; en el instituto de Núñez acabó con las últimas materias, pero debió sostenerse solo. Dos semanas a prueba… y adentro. Siempre de pie, por las suyas. “Fue complicado porque al ser el cuarto arquero no me daban lugar en la pensión. Tuve que ir a vivir a un departamento. Los primeros meses fueron duros, pero me fui acostumbrando. Por suerte tuve el apoyo de mi familia que me pudo bancar y no desperdicié la oportunidad. Me bancaron mis viejos y la seguí peleando. Ahora estoy feliz por mi decisión de ese momento”.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas