El las últimas horas, circularon rumores que volvieron a salpicar la imagen del presidente del ente rector del fútbol mundial.
Este miércoles y tras una reunión de urgencia en la sede de Rabat, Marruecos, el diario The Times había acusado a la FIFA de arreglar con ese país la organización de la final del Mundial 2030, en busca de apoyo estratégico en medio de la crisis que golpea al mandato de Gianni Infantino. No obstante, la versión de la máxima entidad del fútbol no se hizo esperar.
Según informó la agencia EFE, desde la FIFA consideran como "falso y engañoso" considerar como cierto al rumor de una posible promesa a la nación marroquí de llevar el partido definitorio a su país. Además, el mismo portavoz aclaró que "Gianni Infantino asistió a la reunión en Rabat para tratar la crisis de la organización, tras las críticas por el FIFA Forward Enterprise".
Cabe aclarar que la final del próximo Mundial tendría dos candidatos principales de momento. Por un lado, desde España esperan que el elegido sea el Estadio Santiago Bernabéu, en Madrid, que ya fue sede del encuentro decisivo en 1982. Por su parte, desde Marruecos albergan esperanzas de que el recinto seleccionado sea el Hassan II, en Casablanca.
La sospecha de un posible arreglo había surgido desde el diario estadounidense The Times, que en un informe había dejado en claro que el presidente de la FIFA está "desesperado" para conseguir cualquier apoyo que le permita seguir en el cargo cuatro años más a partir de 2027.
La crisis que atraviesa Infantino y la carta de Marruecos
En medio de una crisis cada vez más grande en la FIFA, Gianni Infantino convocó a una reunión de urgencia en Rabat, la capital de Marruecos. Y según publicó el medio inglés The Times, le habría ofrecido al país africano la sede de la final del Mundial 2030 a cambio de su apoyo.
Cada vez más presionado por propios y ajenos, con la reelección jaqueada e incluso varias voces clamando por su renuncia inmediata, el presidente de la FIFA busca convencer a los países para que se expresen públicamente en su favor. La iniciativa de vender participaciones de la Copa del Mundo a entes privados le jugó en contra al suizo y, pese a que la chance fue descartada, la crisis no se detuvo. Según señaló The Times, Infantino buscaría cualquier apoyo para sostenerse en el cargo.
El Mundial 2030, vale recordar, será organizado en conjunto por España, Marruecos y Portugal -más los tres partidos ya confirmados en Argentina, Uruguay y Paraguay- y la sede de la final es uno de los puntos más conflictivos. Marruecos, que albergó la última Copa Africana de Naciones y es uno de los principales aliados de Infantino, tiene como objetivo quedarse con la final del Mundial en el Gran Estadio Hassan II, todavía en construcción en Casablanca, que será el más grande del mundo. Del lado de España, ponen los números por el Santiago Bernabéu de Madrid.
Según destaca la prensa marroquí, Infantino visitó cuatro veces Marruecos en los últimos dos años, pero nunca pisó suelo español desde que cambiaron las autoridades de la Federación, post escándalo con Luis Rubiales. Sin ir más lejos, estuvo allí la semana pasada en ocasión de las celebraciones del Día del Trono, que conmemoraron el 27º aniversario de la coronación del Rey Mohamed VI. "El Mundial de 2030 será el mejor de la historia. Se celebrará en el país más bello del mundo, Marruecos", aseguró entonces.
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