A pesar de la felicidad por la victoria en Copa Libertadores, el Xeneize quedó en vela por el repentino cambio del arquero.
Boca tuvo un gran partido y venció a Barcelona de Ecuador por la Copa Libertadores, pero Claudio Úbeda sumó un dolor de cabeza de cara al superclásico ante River: Agustín Marchesín se volvió a lesionar, salió entre lágrimas y le dijo a los médicos "me rompí".
El arquero venía de recuperarse en tiempo récord de un desgarro grado tres, y había sido titular ante Independiente. El entrenador volvió a confiar en su experiencia para la Libertadores, pero duró menos de diez minutos.
La lesión de Marchesín en el partido de Boca
Cuando iban a penas nueve minutos de partido, en un ataque de Barcelona, Marchesín volvió rápido para tapar el primer palo y cayó con una dolencia en la rodilla, lo que preocupó inmediatamente a sus compañeros.
El arquero empezó a ser consolado por Leandro Paredes, mientras el cuerpo médico pedía el cambio. La preocupación llegó por las lágrimas al salir y por las palabras que mencionó: "Me rompí". Leandro Brey ingresó y tuvo un buen partido.
Así fue la goleada de Boca ante Barcelona de Ecuador
Boca goleó 3-0 a Barcelona de Ecuador en La Bombonera, por la segunda fecha del grupo D de la Copa Libertadores. El Xeneize sumó su segunda victoria en la misma cantidad de partidos en el certamen continental y llega afilado al superclásico ante River. Los goles fueron de Di Lollo, Ascacibar y Herrera.
La primer jugada de peligro a favor de Boca llegó a los 17 minutos: Delgado metió un gran pase en profundidad para Merentiel, que ingresó al área, enganchó para su pierna izquierda y definió ancho al segundo palo.
Boca empezó a demostrar la superioridad sobre el equipo ecuatoriano, y tuvo otra posibilidad clara a los 32 minutos, cuando Merentiel desbordó por el sector izquierdo y le tiró un gran centro a Ascacibar, que cabeceó al medio del arco y no pudo marcar el primer gol del partido.
Cuando el Xeneize estaba encerrando a Barcelona en su área, pero fallaba en el momento final, apareció una vieja fórmula: tras un gran centro de Blanco, un cabezazo certero de Di Lollo puso el 1-0 para el local.
Al inicio de la segunda mitad, Boca continuó con el dominio, pero sin lograr ampliar la ventaja por una falta de contundencia. A los 57 minutos, nuevamente el Xeneize falló un mano a mano claro en los pies de Aranda, que tras un nuevo pase de Delgado, se la quiso picar al arquero, que la sacó al córner.
Después de hacer a Contreras la gran figura del encuentro, Boca finalmente encontró el 2-0, a los 81 minutos con una jugada increíble de Blanco, que puso un centro perfecto para el gol de Ascacibar de cabeza.
El partido terminó en goleada: a treinta segundos para finalizar el partido, Ander Herrera recibió en la medialuna y con un fuerte derechazo al palo derecho puso el 3-0 definitivo.
Con esta victoria, y acomodándose un poco en el grupo con las dos victorias consecutivas, Boca apunta al superclásico en el Monumental, ante un River que viene de cinco victorias consecutivas al mando del Chacho Coudet.
Te puede interesar...









