El clima en Neuquén

icon
25° Temp
34% Hum
La Mañana COVID-19

Desde Río a San Martín de los Andes: la odisea para volver a casa

Una pareja de neuquinos trabajaba en Brasil cuando los sorprendió la pandemia del Covid-19. Desde entonces vivieron un calvario para regresar a Neuquén. Sin agua ni comida, durmiendo a la intemperie.

Por Guadalupe Maqueda-maquedag @lmneuquen.com.ar

Como si fuesen la peste. Aislados, sin agua ni comida, ni posibilidades de ir al baño. Durmiendo en la intemperie, durante dos días. Luego, encerrados en un cuarto de la terminal de ómnibus de Neuquén, a la deriva. Si lograron llegar a San Martín, donde viven, fue luego de conseguir un taxi y pagar 15 mil pesos el viaje.

Te puede interesar...

Dos neuquinos repatriados de Brasil contaron el calvario que vivieron para llegar a sus casas, y que se asemeja bastante a la situación de abandono y discriminación que otros argentinos padecieron, sin un protocolo de actuación bien aceitado que los cuide y cuide al resto.

Conscientes de que pueden ser potenciales portadores del Covid-19, respetaron las indicaciones de aislamiento, pero a la vez se preguntaron por qué sufrir tanto maltrato. Ese calvario comienza mucho antes de llegar a la terminal y subirse al taxi.

Iván Marcelo Soto Manriquez y Moira Juliana Muñoz, de 22 años, se fueron a Buzios el primero de diciembre de 2019 para hacer la temporada de verano. Ella es moza, él cocinero. Trabajaron bien hasta el 13 de marzo, cuando bares, restaurantes y otros comercios comenzaron a bajar la persiana ante el avance de la pandemia del Covid-19.

Tenían fecha para volver el primero de abril, en un vuelo que les canceló la partida pocas horas antes. Veinte mil pesos tirados a la basura, que la compañía no les devolvió. Contrataron entonces una trafic, para viajar desde el estado de Río de Janeiro hasta Uruguayana, Paso de los Libres, donde encontraron la única aduana abierta.

Pero llegaron cuando ya se encontraba cerrada, y tuvieron que pasar la noche a la intemperie junto con un grupo de 30 personas. “Nadie se hizo responsable de nosotros”, contó Moira. Recién al otro día llegó personal del Consulado Argentino, implementó el protocolo de rigor y pudieron subirse a un colectivo que los esperaba del lado argentino, cruzando la aduana, con destino a la terminal de Retiro, ciudad de Buenos Aires.

Un colectivo lleno de gente, donde muchos viajaron todo el trayecto parados, como se ve en la foto y trasladaran ganado. Algunos con barbijos, otros sin nada.

“Después de 10 horas de viaje, sin comida ni agua, nos volvieron a tomar la temperatura, nos tomaron los datos, no nos dejaron entrar a la terminal, y ahí tuvimos que dormir de nuevo a la intemperie”, recordó Moira.

varados neuquinos sma 01.jpg

El tramo de Buenos Aires a la terminal de Neuquén lo hicieron en una trafic, con dos pasajeros más: un cipoleño y un chico de La Pampa. El lunes pisaron la estación de ómnibus, y ni bien descendieron, llamaron a la Policía para ver cómo proceder.

“No nos supo qué decir cómo íbamos a hacer para llegar a nuestras casas. Llenamos un formulario de aislamiento. Vinieron otros policías y nos hicieron las mismas preguntas”, comentó la joven.

Luego fueron llevados a un cuartito de la terminal, sin comida ni un vaso de agua. “Sin saber dónde pasar la noche, si íbamos a poder llegar”, agregó la joven.

Por fortuna, tenían familiares en la ciudad que les alcanzaron comida hasta la terminal; y aunque intentaron ayudarlos a volver, solo consiguieron un taxi que les cobraba 15 mil pesos para llegar a San Martín, de donde son oriundos.

“Se pasaron cuatro días, sin poder alimentarse, muertos de frío. Nadie les dio una mano. Al llegar acá, el trato fue espantoso, no los dejaban ni siquiera salir al baño. Ellos sabían que eran un riesgo para la sociedad y que tenían que estar encerrados, pero el maltrato fue espantoso. De una falta de humanidad total. Nunca les acercaron comida ni agua, desde el gobierno, el municipio y la policía, como si tuviesen peste. Decí que pude hablar con un comisario, porque los querían meter en un calabozo”, cuestionó Verónica, uno de los familiares que intentó ayudarlos.

El taxi más caro de sus vidas

El lunes por la noche lograron subirse al taxi y llegaron este martes a la madrugada. Pagaron el viaje en San Martín, por la suma de 15 mil pesos. “Fue la única forma de volver, nadie nos dio una mano”, indicó Verónica.

eton terminal omnibus neuquen.jpg

"Personal de Gendarmería los acompañó hasta sus casas, pero les dejó la sirena encendida, cosa que todo el barrio se entere. No los cuidaron para nada. Ojalá que nadie haga nada en contra de ellos, por cómo están los ánimos en general”, confió la mujer, atemorizada.

Otros relatos de neuquinos y cipoleños que vienen del exterior cuentan más o menos los mismos avatares para llegar a destino, sin comida, sin agua, con frío, sin medidas de protección adecuadas y un instructivo claro sobre cómo proceder. Como si lo merecieran, y ese fuese el castigo tácito que tienen que pagar todos los que en algún momento y por distintas razones viajaron a otro país y ahora intentan volver, aunque la decisión de viajar haya sido en otro contexto, cuando nadie, ni remotamente, se imaginaba vivir en cuarentena.

LEÉ MÁS

Interactivo: los números que ponen a Neuquén en el foco nacional del coronavirus

Aconsejan a cipoleños utilizar barbijos al salir a la calle

Confirman nueva muerte y son 54 las víctimas en el país

"No podemos terminar la cuarentena ahora"

Lo más leído

Leé más

¿Qué te pareció esta noticia?

0% Me interesa
0% Me gusta
0% Me da igual
0% Me aburre
0% Me indigna

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario