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Diego Maradona y la pizza, un amor eterno

El astro amaba las milanesas de la Tota y la pizza, un plato que lo acompañó toda su carrera y en cada país que jugó.

Diego Armando Maradona nació en la pobreza absoluta. Sus padres regularmente dejaban de comer para alimentar al argentino más famoso del mundo y a sus hermanos, porque la comida no alcanzaba.

”Carne comíamos una vez al mes, los días 4 que mi viejo cobraba y mi vieja cocinaba milanesas”, contó Maradona en una entrevista. La comida de olla, los sobrantes, las sopa, los fideos, los guisos, alimentaron durante muchos años la infancia de Diego y parte de su familia, desde Fiorito, iniciando el camino del fútbol.

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Como un loop de lo que vendría luego, la comida y la cocina de los países donde jugó Maradona es la base culinaria de la gastronomía migrante. La que lo alimentó de pequeño, aquella comida de posguerra adquirida por sus abuelos, su madre y su padre, mezclada con el toque criollo y latino.

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La cocina argentina está hecha en gran parte por la italiana y por la española, dos tipos de gastronomía que el 10 conoció de cerca cuando jugó en Barcelona y Nápoles.

Diego Armando Maradona sentía debilidad por el churrasco, el risotto y los alfajores de maizena. También le gustaba el pollo al estofado y con locura el asado, pero siempre lo que más le tiró fue la pizza, además de las milanesas de la Tota.

Una vez Guillermo Coppola contó que le gustaban las galletitas de chocolate, y que una vez hicieron una competencia para ver quién comía más milanesas. “Me acuerdo que Doña Tota, que en paz descanse, nos hacía milanesas de surubí. Y un día hicimos una competencia, yo comí 12, tamaño normal, y Diego comió 18”, relató.

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La pizza como puente entre Argentina, España e Italia

Cuando vivía y jugaba en Barcelona, Maradona concurría asiduamente a La Pizza Nostra, que estaba en la intersección de las calles Aribau y De París, donde luego arrancó La Pizza del Born, en el barrio homónimo.

Lo que le gustaba a Maradona era lo parecido de la pizza española con la argentina, con muchas cosas encima y más cerca de la media masa o molde que a la piedra.

La mayoría de los argentinos que vivían en Barcelona caían a Pizza Nostra. Diego siempre iba con un grupo de amigos y morfaban todos de parado y según el dueño del lugar, Daniel Cuasnicú, la mayoría de las veces el astro pasaba inadvertido.

Tanto era su amor por esta preparación, y por su madre, que con su primer sueldo de futbolista, Maradona invitó a la Tota a comer pizza. Jugaba en Argentinos Juniors y la rompía toda, a los 16 años gastó su primer sueldo para llevar a su mamá a la pizzería La Rumba.

"Me gasté todo el sueldo con mi vieja. Nos comimos todo y nos tomamos todo, Parecíamos Bill Gates y mi vieja parecía la reina Sofía", dijo Maradona sobre ese recuerdo.

Cuando Diego llegó a Nápoles, toda la ciudad olía a horno y masa, los pizzaiolos brotaban de las esquinas donde hoy lo lloran y cuentan entre lágrimas que el 10 se enamoró de la pizza napolitana como nadie.

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Receta para dos pizzas

Masa:

½ kilo harina 000

6 g levadura seca

1 1/2 Cucharaditas azúcar

4 cucharadas aceite oliva

275 ml tazas de agua temperatura ambiente

Sal

Salsa de tomate

1 diente de ajo

½ cebolla

mozzarella c/n

Aromáticas

Procedimiento

Comenzamos a preparar la activación para fermentar. En un recipiente o bol profundo metemos la levadura seca, el azúcar y le echamos 50 ml de agua. Mezclamos muy bien todo. Le agregamos casi tres cucharadas de harina y volvemos a unir toda la pasta mezclando.En un sitio cálido dejamos leudar tapado con un repasador durante 15/20 minutos hasta que crezca su tamaño.

En otro recipiente colocamos lo que nos queda de harina y en el hueco que hacemos en el medio metemos el fermento que ya activamos previamente y el aceite. Comenzamos a mezclar y unirlo todo, que todo sea una sola cosa. Si nos pide agua o queda demasiado seco le agregamos un poco más y vamos viendo.

Luego que esté todo unido amasamos, bastante, durante 10 o 15 minutos, hasta que la masa quede dócil, suave y firme.

La colocamos en un bol y la dejamos leudar en sitio cálido por 35/40 minutos aprox, tiempo en el cual la masa crecerá de tamaño.

En una sartén caliente agregamos el ajo, la cebolla y la salsa de tomate.

Dividimos la masa en dos bollos y la amasamos o la acomodamos en una pizzera aceitada.

Podemos pintarla con salsa y pre cocinarla para luego agregarle el resto de los ingredientes o podemos agregarlos todos de una.

Llevamos a horno durante 15 minutos.

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