Dijo que asesinó al diácono porque intentó violarlo

Uno de los jóvenes detenidos grabó su confesión en un video.

La causa del crimen del diácono Guillermo Luquín, ocurrido el último fin de semana en la localidad bonaerense de Temperley, tuvo un giro inesperado, porque Roberto Céspedes, uno de los dos jóvenes detenidos por el homicidio, grabó un video antes de entregarse en el que confesó que mataron al religioso para defenderse de un ataque sexual y denunció, además, que el diácono lo acosaba desde que tenía 15 años -ahora tiene 19-. En el video que grabó antes de quedar detenido la noche del lunes, el joven dio su versión en la que se coloca junto a su novio Leonel Martínez, de 20 años y también detenido, como víctimas argumentando que actuaron en legítima defensa.

“Empezó esto cuando tenía 15 años e iba para el colegio. El diácono se acercaba cada vez que yo salía de mi casa acosándome, preguntándome si necesitaba algo, si quería ir a tomar un café. El chabón seguía insistiendo en que quería tener algo conmigo”, relató Céspedes en el video, que dura siete minutos y medio. “Esto lo hablo por si me quieren hundir -explicó-. Yo me estoy entregando voluntariamente a declarar, como corresponde, como toda persona que se tiene que hacer cargo de lo que hizo”.

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El joven contó que Luquín lo contactó “por Telegram”, lo invitó a su casa para “una charla” y para tomar algo “porque se sentía muy solo” y que cuando él le dijo que estaba con su novio, le respondió que no tenía problemas en que fueran los dos. Según el testimonio de video, llegaron a la casa cerca de la medianoche y el diácono les ofreció una gaseosa, hasta que les dijo que “tenía unos cuadros en la habitación” y les preguntó si los querían ver. Céspedes relató que su pareja pasó al baño y cuando él entró al cuarto del religioso, éste estaba desnudo, en la cama y masturbándose. “Le dije que lo que estaba haciendo era una falta de respeto, que no era lo acordado”.

Según el joven, Luquín “se sintió ofendido” y allí se inició la pelea: “Empezó a forcejear conmigo, como para obligarme a tener relaciones con él. Me empuja contra la cama, me baja el pantalón y me mete el dedo en la cola”, detalló. Al oír ruidos, su novio salió del baño, fue a la habitación y se sumó al forcejeo para defenderlo sin lograr “sacarlo de encima”. Según el testimonio, “Guillermo tenía un cuchillo en la mano, estaba posado encima mío, me quería chupar el cuello. Cuando quiero sacarle la cabeza, el chabón me muerde con su boca y me marca un diente”, dijo Céspedes, mostrando la presunta herida de la mordida en su dedo mayor derecho. De acuerdo a sus dichos, el trágico desenlace se dio cuando el diácono quiso clavarle el cuchillo “pero yo lo tomé de la muñeca y con la misma mano de él y mi mano sobre su puño, se lo llevé hacia el lado de la carótida”.

Varios intentos de suicidio

La madre de Roberto Céspedes dijo que su hijo nunca le había contado los supuestos abusos de los que fue víctima, pero confesó que tuvo varios intentos de suicidio que pudieron estar vinculados a esos ataques sexuales. “Me entero cuando veo el video, y dice que venía pasando desde los 15 años. Sacando conclusiones, quizá las varias veces que se ha intentado matar puede que haya sido por eso, pero la verdad nunca me lo había contado a mí”, expresó.

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