Dormir, trabajar o tener sexo, ¿qué nos lleva más tiempo?
Neuquén
¿Cuántas veces nos quejamos de que no tenemos el tiempo suficiente para hacer esa actividad que tanto nos gusta, para juntarnos con amigos, para dedicarle a la familia o simplemente para disfrutar? Probablemente la respuesta sea en la mayoría de los casos la misma: infinitas.
Sin embargo, no somos conscientes de que la falta de tiempo se debe muchas veces a cómo lo repartimos entre una u otra actividad. Por eso, al final de esta nota, y cuando te enteres de cuántos años les habrás dedicado a lo largo de toda tu vida al trabajo, al sueño o a tener sexo, seguramente te den ganas de reorganizar tus prioridades.
Según un informe realizado por la revista Muy interesante, que actualiza un viejo trabajo publicado en
1999, y teniendo en cuenta que el promedio de vida de los humanos es de 78,6 años, la conclusión fue que nos pasamos casi un tercio de ella durmiendo; mientras que en el otro extremo de la lista de actividades, el sexo se ve menospreciado, con el menor tiempo dedicado. En el medio, el trabajo, la cocina y las nuevas tecnologías son las otras tareas que más tiempo nos llevan.
Varios estudios han revelado que dormir es algo más que un simple placer. Durante las horas de sueño, el cuerpo se recupera y los tejidos y las células se regeneran.
Por eso no extraña que le dediquemos una parte significativa de nuestra existencia: si dormimos el promedio de ocho horas diarias recomendado, al final de cuentas habremos destinado 26 años sólo a dormir.
En la escala de valores, el trabajo es la segunda actividad más "importante", según el tiempo consumido.
Tomando el caso de un trabajador promedio, que inicia sus actividades a los 20 y se retira a los 65 y que tiene una carga laboral de 40 horas semanales, el resultado será de 10,3 años ininterrumpidos destinados sólo a trabajar, un número más que significativo si se tiene en cuenta que al final de nuestros días habremos dedicado tan solo 48 días a la actividad sexual.
Este resultado se extrae de un estudio que reveló que las relaciones sexuales se prolongan por un promedio de 12 minutos y con una frecuencia de 1,4 veces a la semana.
Pero si esta comparación te pareció "injusta", pensarás que es peor cuando sepas cuánto habrás dedicado a mirar televisión.
La respuesta es 9,1 años, calculando 2,8 horas de consumo diario. Y si a esto se le suman los medios digitales e internet (a los que, según un informe regional, los argentinos les dedicamos 24 horas al mes, o sea 2,5 años en toda nuestra vida) obtendremos un número parejo al del trabajo, cifra que seguramente irá en aumento debido a la proliferación de dispositivos y nuevas tecnologías.
Por el lado de las necesidades básicas, cocinar demanda una inversión de dos años y medio de la vida, aunque si a eso se le suma el tiempo que toma comer, el resultado final será de 6,16 años de vida.
¿Y el baño? Calculado sobre la base de la presunción de que una persona va en promedio seis veces al día, al final habrá dedicado cerca de un año y medio, de los cuales 92 días los habrá pasado sentado en el inodoro.
Aunque no está calculado en tiempo sino en episodios, el informe revela que a lo largo de nuestra vida habremos reído a carcajadas unas 290 mil veces, una actividad que sin dudas nos beneficia.
Ahora tenemos números para confirmarlo: si reordenamos prioridades y decidimos dedicar más tiempo a lo que nos hace bien, a largo plazo será ganancia pura.
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