El abrazo del alma del pueblo albinegro
La serie, que había comenzado con derrota en el Jardín de la República entre semana, había quedado abierta para la revancha, aunque nada resulta sencillo en este Federal A, en el que ya no quedan cucos y que ayer despidió a Juventud Antoniana de Salta.
"Era lo que se tenía que hacer, dejar todo. Se dejó todo dentro de la cancha. Se lo dedicamos al técnico que vive una situación difícil".Mariano Torresi. Mediocampista de Cipolletti
Antes, Iván Agudiak había desbordado la marca de Mariano Mauri y el que no llegó a tocar para el gol fue Luis Chacana, el más incisivo que tuvo el Santo en el encuentro.
La más clara de esta primera parte estuvo en los pies de Mariano Torresi, que se tiró al piso dentro del área para impactar la pelota y no hizo más que desviar el remate sobre el travesaño. Al final de cuentas, el local terminó haciendo demasiado poco como para justificar la victoria y quedarse con el pasaporte a los cuatros de final del certamen.
Inspiradísimo
La velocidad de resolución de Weiner le dio vida a Cipo desde el arranque de la segunda mitad. Iban 6 minutos cuando Sosa ensayó un sombrero dentro del área, que no le quedó a él, sino a su compañero, que con gran técnica sacó el zurdazo bajo, esquinado y goleador para marcar el primer gol y empezar a dibujar el triunfo en una Visera repleta que estalló en gritos y aplausos.
Era de esperar que San Martín se adelantara en el campo de juego para despedirse de la competencia, pero en lo que se equivocó Cipolletti fue en resignar la pelota y olvidarse de buscar el mejor pase al compañero.
Torresi se fue lesionado, en su lugar ingresó Oscar Negri con mucho tiempo todavía por delante. Agudiak, de buenas y malas en toda la serie, toreó una pelota larga por la derecha contra el cierre de Valentín Perales al que le ganó en potencia y remató ante la salida de Caprio. El 1 alcanzó a tocar la pelota, que igual se terminó clavando en el arco para preocupación del local. Fueron momentos tensos en el partido. El local quedó golpeado por la igualdad y parecía no poder encontrar los espacios para revertir la historia y seguir vivo en el encuentro. El éxtasis se produjo faltando 10 minutos para terminar, a los 35, en un centro de Negri desde la derecha con perfil cambiado, y de nuevo en el zurdazo bajo, esquinado y goleador del nuevo ídolo de Cipo, el santafesino Weiner la metió hasta el fondo de la red para coronar su noche de gloria en un partido trascendental. Fue victoria para Cipo que ahora sigue más vivo que nunca en el Federal A. Terminó siendo una fiesta albinegra en la Visera del Cemento.
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