El demorado por el crimen del sereno negó la acusación
Neuquén > Los dos jóvenes que se encuentran detenidos por el asesinato del sereno de Parque Industrial ya fueron indagados antes en el Juzgado de Instrucción 5, que preside Marcelo Benavides. En medios judiciales se informó que el joven de 23 años, el primero en ser ubicado por la Policía, al ser interrogado el miércoles se desvinculó totalmente del crimen que se le imputa.
En tanto, respecto del otro detenido, de 19 años, las mismas fuentes consultadas dijeron que se negó ayer a declarar ante el juez Benavides. Se sabe que ambos son asistidos por un defensor oficial, pero el letrado que asiste al menor de los sospechosos es subrogante.
Aunque el grado de responsabilidad y participación que le cabe a los jóvenes imputados será establecido por la Justicia neuquina, para los investigadores policiales, el menor de ellos sería la persona que acompañaba al otro detenido, de 23, sobre quien recae la sospecha de haber sido el que ejecutó el disparo que impactó de lleno en el pecho de Daniel Rojas, de 46.
Según fuentes judiciales, inicialmente el hecho se encuadra en el artículo 80 inciso 7 del Código Penal como homicidio criminis causa por haber sido cometido para preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito; para asegurar sus resultados o procurar la impunidad; o por no haber logrado el fin propuesto al intentar otro delito.
Es que de acuerdo a la reconstrucción inicial que realizaron los investigadores sobre el hecho, a Daniel Rojas lo mataron en ocasión de robo. Incluso, sus homicidas procuraron mantener impune el delito cometido al desarmar totalmente la moto que le robaron.
Crimen
El hombre fue asesinado el pasado 27 de agosto, alrededor de las 20.30. Había salido de su trabajo en su moto, rumbo a su casa y para acortar camino atravesó la meseta. Pero unos 40 metros antes de llegar a Toma Norte fue sorprendido por dos personas, que a punta de arma de fuego le exigieron que les entregara su motocicleta. La víctima aparentemente se resistió y los ladrones le dispararon en el pecho, para luego apoderarse del rodado, del casco de seguridad y de su billetera.
Las pruebas colectadas en la causa que incriminan a los sospechosos no son menores. En principio está el arma homicida. Por cotejo, personal del Departamento Criminalística llegó a la conclusión de que el revólver calibre 22 que fue secuestrado por efectivos de Delitos de un domicilio del barrio San Lorenzo Sur tiene correspondencia con el proyectil que le fue extraído a la víctima.
Según fuentes judiciales, así se infiere del informe preliminar.
También se sabe que hubo un reconocimiento categórico de parte del mecánico que asistió la motocicleta de Rojas antes que le fuera robada sobre las partes que lograron ser halladas del rodado desguazado al cabo de cinco allanamientos dispuestos por el Juzgado de Instrucción 5, entre el lunes y martes.
Te puede interesar...









