El futbolista baleado por motochorros debe ser operado
Julián, el joven deportista baleado por motochorros cuando se resistió a un robo a metros del boliche Las Palmas, está estable pero deberá ser intervenido quirúrgicamente. Su madre informó a LU5 los datos con los que cuenta la Policía, que avanza en las averiguaciones para dar con los delincuentes.
Aunque en un primer momento trascendió que la víctima era un joven ciclista que circulaba junto a otros amigos por calle Primeros Pobladores al 2000 cuando fue asaltado y baleado por motochorros, Julián Sánchez (22) es en realidad jugador de fútbol del Club Independiente y se encontraba junto a otro joven entrenando en ese sector, alrededor de las 17.
"Como están todos los entrenamientos parados y nosotros vivimos cerca del parque, él fue con un amigo a patear, van todas las tardes ahí a entrenar", confió su madre, Eugenia, en diálogo con LU5. "Tenían las bicicletas a un costado y nos dijo que, de pronto, aparecieron dos motos con cuatro personas, bajó uno y le quiso sacar la bicicleta y él fue a agarrarla para que no se la lleven".
Las bicicletas de ambos jóvenes se encontraban a pocos metros de ellos, y en cuanto Julián se percató de los motochorros, quiso proteger la suya, momento en que uno de los delincuentes que había quedado sobre la moto listo para emprender la fuga, sacó una pistola 9 milímetros y disparó contra él. La bala le atravesó una pierna, a la altura del tobillo.
"Gracias a Dios le pegó en el pie. Podría haber sido en otro lugar y más terrible", reconoció la madre del joven baleado, aún muy angustiada por la situación vivida, de la que se enteró casi de inmediato, dado que su propio hijo avisó lo ocurrido a la familia por WhatsApp. Para cuando los padres llegaron, la Policía ya había consignado el área y personal del SIEN asistía a Julián.
Sobre su estado actual, la mujer informó que su hijo "está bien, tranquilo", y ella lo acompaña en el hospital. Aún así, debe ser operado, pero la falta de camas y demora de insumos propia del contexto pandémico actual genera incertidumbre sobre cuándo esa intervención podrá concretarse. Además, los médicos les adelantaron que le espera una larga rehabilitación producto del ataque sufrido por los motochorros.
Entre lo poco que saben, los efectivos que trabajan en la investigación del hecho les adelantaron que la vaina encontrada en la escena se corresponde con un proyectil calibre 9 milímetros, como los utilizados por la propia Policía, y que se estima que los domos registraron la secuencia del robo y el momento en el que el futbolista fue baleado.
El joven que se encontraba junto a Julián también será un testigo clave para la investigación. Aunque afortunadamente no resultó herido, Eugenia afirmó que quedó muy perturbado por el asalto.
"Su amigo está terriblemente mal, temblaba, no podía hablar, decía 'Es mi culpa porque vinimos acá'. Estaba en shock", comentó.
Por otro lado, indicó que siempre habla con sus hijos sobre estas situaciones y los alienta a "entregar todo" para no arriesgar sus vidas, pero dijo que Julián se negaba a resignarse a que le robaran sus cosas, y opinó que en esta ocasión actuó "por instinto".
"Yo creo que fue el instinto porque cuando le fueron a robar no sacaron el arma, no lo apuntaron porque él estaba pateando. Cuando la fue a agarrar, uno de los que estaba en la moto, le pegó el tiro", relató.
El Departamento Delitos de la Policía realiza las pesquisas pertinentes para identificar a los agresores.
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