Centenario > Los seis ancianos que quedaban ayer dentro del geriátrico trucho descubierto en esta localidad -tras la muerte de una persona de 88 años- fueron retirados por sus familias antes del pedido de clausura por parte del fiscal Maximiliano Breide Obeid.
El edificio, ubicado en la calle El Salvador 1645 del barrio Vista Hermosa, no es la primera vez que está en el ojo de la tormenta: el 2 de junio de 2009 fue inhabilitado por no contar con las condiciones mínimas para prestar un servicio de atención a los ancianos. Ayer, la clausura municipal se debió a la falta de licencia comercial.
El dueño, ex vecinalista Pablo Parra, cosecha antecedentes de varias irregularidades, ya que tuvo otra casa hogar ubicada en la calle Ecuador al 500, llamada Ruca Fvca. Esa vivienda fue clausurada también el 3 de febrero de 2009. Después de los problemas, trasladó el geriátrico detrás de su vivienda en forma clandestina donde funcionó los restantes cinco años sin la habilitación correspondiente.
Los datos se desprenden de las disposiciones 068/09, 364/09 y 512/09 que realizó la Dirección de Fiscalización Sanitaria de la Subsecretaría de Salud, que hace cumplir la Disposición 1088/04, que enumera los requisitos para abrir una casa hogar.
Parra aparece en varias disposiciones de clausura e inhabilitación, con multas que superan los 15 mil pesos en total en los últimos cinco años. El método consiste en abrir las casas, pagar las multas, recaudar y mudarse a otros domicilios de la ciudad.
El fiscal sólo actuó por la muerte del anciano de 88 años, por el presunto delito de “abandono de persona”, luego de que se le encontraran importantes excoriaciones a la víctima, después de la autopsia. El fallecido estaba hace más de un año en el “geriátrico”.
El traslado de los ancianos se hizo de manera individual por las familias. A pesar de toda la polémica, trascendió que las familias “están conformes” con el servicio que presta la casa, más allá de que legalmente permanece inhabilitado hace cinco años.
“Esto es una cuestión económica. El servicio es más barato que un geriátrico habilitado como una casa de ancianos, no se pagan impuestos, médicos ni nada. Entonces a la gente les sirve”, informó a este diario una fuente que conoce bien el mercado.
Pero el caso de Parra no es el único en cuanto a infracciones. Existen otras casas que tuvieron problemas en forma transitoria y que fueron inhabilitadas, hasta corregir los desperfectos como salidas de emergencia en los edificios.
De acuerdo con la información que había hasta hace poco más de un año, existen cuatro casas hogar habilitadas legalmente por la Subsecretaría de Salud a pesar de que algunas de ellas han tenido varios inconvenientes: son Naranjo en Flor; La Serena; Como en Casa y La Milagrosa. Todas están funcionando dentro en la zona de barrios y chacras con inspecciones regulares de organismos.
El lugar atendía a puertas cerradas
Centenario > Desde la Defensoría del Vecino, a cargo de Daniel Egea, se informó que por las quejas de los vecinos se piden anualmente informes para conocer el estado de varias casas hogares que se abren en la localidad.
Los problemas que se denuncian son por malos tratos, falta de una atención médica profesional, malas condiciones edilicias e inconvenientes laborales que existen con el personal, entre otros.
“La Defensoría tiene como política de Estado hacer un relevamiento de todos los sectores que están habilitados y denunciar a los que nosotros creemos que están trabajando de manera ilegal. Esto no es nuevo, lo venimos haciendo siempre”, explicó Egea, quien agregó que todas los expedientes fueron remitidos a los organismos de control.
Sobre el caso de la muerte del anciano en el geriátrico trucho, el titular del área explicó que hubo un seguimiento, aunque aclaró que “fue muy difícil, porque en el lugar funcionaba a puertas cerradas, como si fuera clandestino”.


