El miedo, esa sensación que nos sirve como radar
¿Pero qué pasa cuando no hay un peligro claro ni obvio? Por ejemplo, las cosas que simplemente nos asustan en una película de terror, como un muñeco posado en una ventana, un niño usando una máscara de tela o alguien disfrazado de payaso.
Si bien no se ha trabajado mucho sobre esta sensación, el neuropsicólogo norteamericano Michael Stevens explica que hay varias teorías que la atribuyen a la vaguedad o ambigüedad.
Y aquí otra vez es posible mencionar las máscaras o los payasos que suelen darnos miedo.
El antropólogo Claude Levi Strauss escribió que "los disfraces faciales eliminan temporalmente del intercambio social la parte del cuerpo que revela sentimientos personales y actitudes".
Por lo tanto, se puede decir que parte de la razón de que estos accesorios nos den miedo radica en qué esconden las intenciones de las personas bajo la máscara.
Es que la ambigüedad es espeluznante cuando tiene que ver con la forma humana.
Una definición común explica que el miedo es una reacción adoptada por los humanos como respuesta a algo que se vive como una amenaza.
Sin embargo, las cosas "espeluznantes" se encuentran en una zona ambigua. No sabemos si son realmente una amenaza, pero se ubican en ese "valle" entre la seguridad y el miedo: el cerebro no sabe qué hacer y simplemente nos sentimos intranquilos. Una manera de activar un radar personal.
Según Stevens, el miedo sirve también "para entendernos a nosotros mismos y a nuestras debilidades. Esa aversión es un recordatorio de que el mundo es vago y también de la conciencia de nuestra propia fragilidad".
Cómo se activa y quién lo controla
Hay una porción del cerebro que controla las emociones, y dentro de ellas, esa parte juega un papel fundamental en el miedo: se llama amígdala cerebral. Cuando estamos ante un estímulo que puede ser peligroso, esa amígdala se activa rápidamente y se producen cambios en los músculos faciales que muestran miedo, aumenta el ritmo cardíaco y se produce sudoración. Esto ocurre incluso antes de que seamos conscientes. Una vez que la información pasa a la corteza visual, somos capaces de actuar en las situaciones más aterradoras.
Te puede interesar...









