El pésimo A-rranque
Cipolletti siempre carga con el rótulo y la mochila de candidato, máxime en una révalida de Federal A. Pero la pasa mal en este inicio de 2018 y ayer su entrenador dio indicios de que se viene una limpieza de cara al próximo partido en Lincoln. A Independiente cierto es que, por presupuesto y jerarquía, se le exige menos, aunque ello no lo exime de un papel más decoroso del que viene cumpliendo desde la reanudación (sufrió humillaciones y cachetazos que ponen en riesgo su permanencia en la categoría). Y Deportivo Roca pasó de ser la grata revelación a un comienzo decepcionante en la zona campeonato, con tres derrotas al hilo.
Ninguno de los tres logró ganar de local.Recién el lunes el Rojo obtuvo sobre la hora el primer punto en cinco partidos en casa para los conjuntos de la zona. Y afuera es más lo que padecen de lo que festejan (sólo ganó Cipo y fue... en La Chacra). Preocupa, en síntesis, el pálido arranque de los elencos que más alto representan a la zona en el fútbol argentino. ¿Quién podía imaginar que el Albinegro iba a perder en La Visera con Sansinena y contra Deportivo Madryn sin convertir un gol?¿Que al Rojo la magia del interminable Lalo Porra lo salvaría de quedar al borde del descenso en su cuarta presentación? ¿Que el Naranja, que se ilusionaba con el ascenso, sería el peor elenco por ahora de los 16 clasificados?
Falta mucho y no está muerto quien pelea. Hay margen para mejorar, aunque todos tienen complicados sus objetivos. Si a esto se le suma que en la semana se oficializó que se disuelve el Federal B y C por la creación de una complejo Regional, con varios locales implicados, queda claro que no es un buen momento para el Valle futbolero.


