Neuquén > A la primera visita del Showbol no le faltó nada. Argentina mantuvo el invicto (lleva seis partidos) ante Brasil en un 6-6 atrapante, con gran color dentro y fuera de la cancha. El equipo albiceleste acarició la victoria con el ansiado gol de Diego Maradona, dueño indiscutible de un espectáculo que devolvió la entrada a los 5 mil hinchas que se acercaron a venerarlo en esta nueva etapa. Anoche, el Ruca Che no latió, tembló, con un show inolvidable que tendrá su segundo capítulo el domingo.
El ritmo vertiginoso del Showbol no dio respiro en un primer tiempo caliente, acompañado de un clima con temperatura eleva dentro y fuera de la cancha. Clásico al fin, el duelo tuvo de todo, con ganas y camisetas transpiradas. Djalminha y Mancuso empezaron probando de afuera la atención de los arqueros, que en cada zapatazo deben estar pendientes al tiro directo y al rebote en las paredes.
Goyco se ganó una ovación a los tres minutos tras sacarle un mano a mano a Djalminha, y Argentina contestaba con el Beto Acosta, bicho como siempre para ganar de espaldas al arco y aguantar la marca para sacar un disparo incómodo.
El primer gol llegó a los 5 minutos, con la mejor jugada de conjunto de los albicelestes. Mancuso trepó por derecha, Diego la siguió y Almeida recibió el pase justo para darle de derecha y clavarle en un palo. Después hubo un par de revolcones de ambos arqueros, y una muestra de lo rápido que es esta variante del fútbol. El Beto lo tuvo, pero Cléber puso la cara y salvó su arco, y en ese ataque Paulo Sergio clavó un derechazo terrible casi de mitad de cancha. Nada que hacer para Goyco. Brasil, plantado atrás para aprovechar los espacios, se puso en ventaja con un tiro libre de Andrei, que fue a buscar su rebote y la mandó a la red.
Sin Diego en la cancha, al equipo de Pitasi le costó romper el cerco brasilero, con Amato, Borrelli y el Turu en ataque, pero al ex Vélez le quedó una pelota regalada en el área y estampó el empate en dos. No había respiro, y con varias piernas fuertes el primer tiempo tuvo más emociones.
En una pelota detenida, siempre manejadas por el Diez, Mancuso buscó el arco y Borrelli la pescó justo para el 3-2. Se iba la primera etapa, que demandó mucho esfuerzo físico de los jugadores, por el roce, el calor y lo trabado del juego. Pero Viola, tras varios rebotes, permitió que Brasil se fuera al descanso 3-3.
Argentina salió derecho a la segunda mitad. Y antes del minuto, tras un tiro libre de Diego que dio en la barrea, Almeyda, que regaló varias piruetas para defender el arco propio, superó a Zeti dentro del área para el 4-3. Duró poco, porque Cléber reventó el travesaño y en la segunda jugada Goyco falló y Cáceres la mandó adentro.
El Diez, centro de la escena, tuvo una, Acosta otra, y de nuevo Maradona con un zurdazo que cruzó la línea para el uhh de todo el Ruca Che, que quería su gol.
Pero la siguiente ovación se la llevó el Goyco, que se recompuso rápido con una tajada fenomenal ante Paulo Sergio. Y estuvo atento luego dos veces para salvar el arco argentino. Aunque la paridad se mantuvo durante casi 15 minutos, los dos tuvieron opciones, pero los arqueros se mostraron atentos y faltó puntería, en un duelo atrapante y abierto.
Hasta que a falta de seis minutos Diego corrió y desequilibró por derecha, para meter un fierrazo que el Turu Flores aprovechó dentro del área para el 5-4. Diego se llevó la ovación, pero la alegría duró poco. Faltaban cuatro cuando Djalminha pasó apenitas la línea del arco de Goyco y Soñora no llegó a sacarla. Estaba complicado, aunque un terrible patadón de Cléber a Mancuso obligó al árbitro a expulsar al brasilero, para que su equipo resista el cierre con uno menos.
Sobró incertidumbre, porque la visita defendió con todo el empate y Argentina lo buscó con desesperación. En el descuento hubo un penal a Borrelli que Diego, con enorme suspenso (el arquero la manoteó) cambió por gol. El Ruca explotó, pero Viola tenía una carta salvadora y en la jugada siguiente, en medio del festejo, clavó de chilena el seis a seis.
Maradona habló del objetivo cercano: hacer una Copa América de Showbol. Y dijo que la visita a Neuquén servía para testear la sede. “Si el Ruca Che se llena el jueves y el domingo puede ser una sede para el torneo”, comentó en la conferencia. Anoche, los neuquinos le dieron un motivo para que empiecen a pensar en un pronto regreso. Si el domingo la historia se repite, el Ruca Che habrá sumado muchos puntos para ser tenido en cuenta. Así se despidió el Diez de la cancha, agradeciendo y diciéndole a la gente: “Los espero el domingo”.
Clásico valletano
En el encuentro preliminar que disputaron los representativos de Independiente y Cipolletti se vivió un clima de clásico regional. La gente se mostró motivada con la propuesta
y también le aportó emoción desde las tribunas. Hubo cantos y aliento para los dos conjuntos valletanos. Pero la parcialidad se olvidó del encuentro cuando los jugadores brasileños salieron a ver el preliminar y se adueñaron de los cánticos de los asistentes. Al final, Cipo derrotó al Rojo por 11 a 9.
Ovación y belleza …
Con el Ruca Che exultante luego del arribo de las principales figuras argentinas, con el Diez a la cabeza, la primera ovación de la noche se la llevó un rubio, sexagenario, ex técnico de fútbol y ahora comentarista de fútbol: Héctor Rodolfo Veira. El Bambino desató el primer ruidoso grito del público neuquino.
Los colores de la pasión
La identificación con Maradona fue total y las muestras de admiración hacia el Diez quedaron simbolizadas por las innumerables camisetas de Boca y la Selección que a golpe de vista se podían apreciar en las pobladas tribunas. Los colores azul, amarillo y el celeste y blanco pintaron la mágica noche.
Un Activia para el Diez
En las habitaciones de Casino Magic todo es hermetismo y seguridad, porque la presencia de Maradona causa conmoción en cada lugar donde juega. Pero en su primera noche en Neuquén, Diego tuvo necesidades inesperadas, motivadas por su excelente presente. Primero solicitó
–pasada la medianoche- agua mineral, de una marca específica, que terminó siendo comprada en Plottier y sólo dos horas más tarde el antojo fue: un Activia… En el hotel ya tomaron nota y habrá agua mineral y yogurt para satisfacer al Diez.
Bandera de perdón
La llegada del Showbol coincidió con el arribo a la ciudad de La Renga, que se presentó anoche en el predio de Fasinpat. Y parece que algún fanático se quedó afuera del recital y para sentirse un poco mejor el rockero llevó al Ruca Che una bandera que decía: “Perdón Chizzo, hoy juega el Diego”.
¡Impresionante!
El calor que le pusieron los 5 mil hinchas que fueron llevados por la Magia del Diez al Ruca Che fue increíble. Desde una hora antes saltaron y alentaron esperando la gran fiesta. La entrada del Diez fue la explosión de la noche, y el Ruca Che se disfrazó un rato de Bombonera para darle la bienvenida merecida a Diego y los suyos. Fue tanto el griterío y el empuje de la gente, que Maradona se paró delante de la platea y dijo varias veces una sola palabra, con gesto claro para ser entendido: ¡Impresionante!
El Bambino presenta su libro
Neuquén > Héctor Rodolfo Veira llegó ayer a esta ciudad para comentar, junto al Bambino Pons, el encuentro de Showbol entre Argentina y Brasil para la cadena Fox Sports y, además, hoy desde las 11 en el Salón Belterra de Casino Magic realizará una conferencia de prensa en la cual presentará su libro: “Bambino Veira, personaje de Buenos Aires”.
Por la tarde el ex futbolista y técnico, y actual comentarista deportivo, firmará ejemplares en la librería ubicada en Perito Moreno y Corrientes.
Hasta el momento se han vendido más de 30.000 ejemplares, número que ubica el nombre del “Bambino” en lugares hasta donde nunca antes había llegado: las listas de los más vendidos.
En su arribo a la capital neuquina, Veira habló de todo. Sobre el campeonato dijo que ve “muy bien a San Lorenzo, pero estamos en la mitad del torneo y seguro que va a ser muy emotivo en el final”.
También se refirió a la crisis de Boca: “Es un problema que lo deben arreglar puertas adentro, por la gran institución y los dirigentes”, dijo.
Y para finalizar se expresó acerca del libro. “Cuenta mis anécdotas, frases, las giras por los distintos lugares del mundo, yo que no soy un buen lector te puedo asegurar que en un día y medio lo lees”, finalizó.
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