Auckland, Nueva Zelanda > Los jugadores de la selección francesa de rugby reafirmaron su ambición de lograr el título mundial contra Nueva Zelanda, en la final del domingo (5.30 de Argentina) en el Eden Park de Auckland, frente a los All Blacks que parten como grandes favoritos pero redoblan la prudencia. A tres días de la final, los dos equipos se permitieron algunos momentos de relajación ayer.
Los All Blacks tuvieron una jornada de descanso, mientras que los franceses se entrenaron a full en el campo del Takapuna Rugby Football Club (norte de Auckland) y tuvieron libre por la tarde, por lo que algunos optaron por un paseo en helicóptero por la bahía de Auckland.
En un ambiente menos tenso que la víspera, los jugadores franceses adoptaron un discurso resueltamente ofensivo y reafirmaron su voluntad de romper los pronósticos. "Entiendo muy bien que los Blacks sean favoritos, siempre hace falta un favorito en una final. Pero nada está escrito. Para ellos el contexto es genial, jugarán en un estadio lleno de neozelandeses. Pero mientras no se haya jugado el partido no serán campeones del mundo", recordó el wing Vincent Clerc.
Por su parte, los All Blacks redoblaron la prudencia.
"Los franceses son buenos. Se han ganado como nosotros el derecho a jugar el domingo en el Eden Park", señaló el entrenador adjunto de los All Blacks, Steve Hansen. Por su parte, el apertura de los neocelandeses, Dan Carter, quien fue baja para el resto de la competición el 2 de octubre debido a una lesión en los aductores, recordó la etiqueta casi oficial de los franceses de "bestia negra" de los neozelandeses en el Mundial. "Son peligrosos, sobre todo cuando no son favoritos. Es ahí cuando despiertan, como demostraron en 2007 (cuando ganaron a los All Blacks en cuartos de final por 20-18) y en 1999 (en que se impusieron a los neozelandeses en semifinales por 43-31)", recordó Carter.
Te puede interesar...









