Un nuevo cruce entre el Gobierno de Alberto Fernández con el secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, esta vez se produjo a raíz de la designación de María Eugenia Vidal como jefa de la misión observadora para las elecciones legislativas que se realizarán este domingo en El Salvador.
En una carta enviada a Almagro, el embajador argentino ante la (OEA), Carlos Raimundi, se había quejado por la designación de Vidal al indicar su "total desacuerdo" por la insistencia de Almagro para designar a integrantes de Juntos por el Cambio como veedores. La oficina de Almagro le respondió a Raimundi con otra carta, a la que accedió La Nación, en la cual enumera los "criterios objetivos" para la selección de Vidal, entre ellos, la equidad de género.
"María Eugenia Vidal es la primera mujer argentina que ocupa una jefatura de MOE", indica la misiva de la oficina de Almagro, en referencia a las misiones de observación electoral.
El nuevo roce entre el gobierno de Alberto Fernández y Almagro volvió a dejar a la vista una relación desgastada que ha sufrido múltiples roces a raíz de la crisis en Venezuela, la crisis política que desató la salida del poder del expresidente, Evo Morales, y la acusación que algunos en la región le hacen a Almagro de mantener una relación demasiado estrecha con Estados Unidos.
De hecho, Raimundi remarca en su carta que las MOE "deberían apegarse estrictamente a criterios técnicos objetivos y evitar extralimitarse en sus atribuciones, lo cual ha derivado en graves crisis institucionales, como la ocurrida en Bolivia en 2019".
Al respecto, la Secretaría indicó que la nota de Raimundi "contiene también otros errores fácticos", al indicar que las misiones "han evitado crisis institucionales y políticas con su trabajo, sus conclusiones y recomendaciones, siendo esa la razón por la cual cada vez más países solicitan su presencia y para más procesos electorales".
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